Los chicos de las infantiles de Altos Hornos Zapla entrenaban como cualquier martes hasta que apareció un subcampeón del mundo con la Selección. Lo que pasó después, entre fotos, autógrafos y una charla que no esperaban.
La jornada de las divisiones infantiles de Altos Hornos Zapla tuvo este martes un invitado que nadie esperaba: Pedro Damián "El Moncho" Monzón, exdefensor de la Selección Argentina y subcampeón del mundo en Italia 1990, se hizo presente para compartir un rato con los más chicos del club palpaleño.
La sorpresa fue mayúscula. Los pequeños futbolistas se le acercaron apenas lo vieron para pedirle fotos y autógrafos, y el exjugador se prestó a todo con buena onda.
Además del ida y vuelta con los pibes, Monzón les dedicó una charla en la que repasó parte de lo que vivió en el fútbol profesional, con anécdotas de una carrera que lo llevó a lo más alto.
Del subcampeonato en Italia 90 a una tarde en Jujuy
Monzón integró uno de los planteles argentinos más recordados de la historia: el que dirigió Carlos Salvador Bilardo y llegó a la final del Mundial de Italia 1990.
En ese torneo también dejó su huella al convertir un gol frente a Rumania. Y quedó en los libros por un motivo poco común: fue el primer futbolista expulsado durante una final de una Copa del Mundo.
Con la camiseta albiceleste jugó 15 partidos entre 1988 y 1990. También estuvo en la Copa América de 1989, disputada en Brasil, donde Argentina terminó en el tercer puesto.
Una carrera marcada por Independiente
A nivel clubes, su nombre está atado a Independiente, donde vivió su etapa más brillante. Con el Rojo ganó el Metropolitano de 1983, la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental de 1984, y sumó el campeonato de Primera División 1988/89.
Antes y después defendió otras camisetas: Unión de Santa Fe, Barcelona de Ecuador, Huracán, Quilmes, Alianza Lima, Atlético Tucumán y Santiago Wanderers de Chile.
Para los chicos de Zapla, tener enfrente a alguien que llegó a jugar la final del mundo fue mucho más que una visita. Se llevaron un recuerdo que, seguramente, quedará entre las anécdotas más especiales de sus entrenamientos.