El motociclista era un NN en la morgue, hasta que un dato lo cambió todo
Un motociclista murió en la Ruta 34 y estuvo horas sin nombre en la morgue. Cuando por fin lo identificaron, apareció un dato sobre lo que había hecho esa noche que nadie esperaba. ¿Qué pasó antes del impacto?
Lo que hasta la madrugada era un cuerpo sin nombre en la morgue terminó teniendo identidad, historia y un pueblo detrás. Roberto Campos, de 60 años y vecino de Casares, en el departamento Aguirre, fue quien murió en el siniestro vial de la Ruta Nacional 34. Guiaba una moto Guerrero Tundra 250 cc por el kilómetro 498 cuando, según el reporte policial, se produjo el impacto fatal.
La identificación llegó después de horas de incertidumbre. En un primer momento, la víctima figuraba como "NN" y la investigación avanzaba sin poder ponerle nombre al fallecido. La confirmación de las autoridades permitió reconstruir quién era y de dónde venía.
El dato que aparece en el informe
El reporte policial indica que Campos habría participado, antes del accidente, de los festejos por el aniversario de Pinto. Ese dato, todavía bajo investigación, es una de las piezas que la Justicia intenta ordenar para entender cómo terminó la noche sobre la ruta.
El caso quedó en manos del fiscal Ezequiel Farías, que también puso la lupa sobre el otro protagonista de la escena: el conductor de un rodado de gran porte. Se trata de Elías Galván, un hombre de 30 años oriundo de Gualeguaychú, en Entre Ríos.
La versión del camionero
Cuando los efectivos lo interceptaron, Galván dio su primera explicación de lo ocurrido. Según su relato, habría sobrepasado a la moto en plena ruta y, pocos segundos después, habría visto una "lluvia de chispas" por el espejo retrovisor. Siempre de acuerdo con su versión, detuvo la marcha del camión, bajó al pavimento y se encontró con el cuerpo de Campos ya sin vida.
Por ahora, el expediente se maneja con hermetismo. La Justicia trabaja en rearmar la escena para establecer con certeza cómo se produjo el impacto y qué responsabilidad le cabe a cada uno de los involucrados. La identificación de la víctima fue el primer paso; el resto del camino sigue abierto.