El movimiento en aguas uruguayas que podría cambiar el destino de Vaca Muerta
El crudo de Vaca Muerta ya fluye hacia Uruguay. ¿Qué implica esta nueva ruta para la región? Enterate de los detalles que nadie te contó.
La relación energética entre Argentina y Uruguay dio un paso clave. La Terminal del Este de ANCAP, frente a las costas de José Ignacio, recibió un cargamento de crudo proveniente de Puerto Rosales, una maniobra que vuelve a posicionar a Vaca Muerta en el mapa de las exportaciones con destino cercano.
El buque SFL Tigris, de bandera de las Islas Marshall y casi 250 metros de eslora, fue el protagonista de esta primera operación. Transportó unos 750.000 barriles de crudo Medanito, que salieron de Puerto Rosales el 6 de junio y llegaron a la terminal uruguaya poco antes del mediodía. La descarga se concretó con el apoyo de los remolcadores ANCAP VII y Alcántara, utilizando la nueva infraestructura de amarre.
¿Qué permitió esta operación?
La renovación de la monoboya petrolera de ANCAP fue la clave. Este sistema de amarre de punto único, conocido como SPM, permite recibir embarcaciones de hasta 150.000 toneladas de desplazamiento. Desde allí, el petróleo ingresa al oleoducto que lo transporta hasta la refinería La Teja, el único complejo de refinación de Uruguay.
Para Uruguay, garantizar un suministro estable de petróleo es vital. El país no produce crudo y depende de las importaciones para abastecer su sistema de combustibles. En este contexto, la cercanía con Argentina se convierte en una ventaja estratégica frente a proveedores lejanos.
El crudo Medanito de Vaca Muerta se adapta a las necesidades de La Teja por sus características. La distancia reducida también implica menores tiempos de navegación y costos de traslado. Las cifras muestran el crecimiento: Uruguay pasó de recibir 62.800 toneladas de crudo argentino en 2023 a 224.000 en 2024, y unas 240.000 toneladas durante 2025.
El rol de la terminal Rosa Negra
Del lado argentino, la terminal Rosa Negra, operada por Otamerica en Coronel Rosales, es un eslabón fundamental. Este muelle offshore comenzó a operar en junio del año pasado tras una inversión de unos 600 millones de dólares. Desde entonces, acumula más de 100 operaciones y moviliza entre 20 y 25 buques por mes. La compañía gestiona alrededor del 70% del crudo producido en el país desde sus instalaciones.