El Mundial encendió las alertas en Salta: $16.000 millones en apuestas online y un peligro que crece
¿Sabías que las apuestas online movieron $16.000 millones en Salta durante el Mundial? ENREJA alerta sobre el acceso de menores a sitios ilegales y la falta de control. Enterate de todos los detalles.
La fiebre mundialista dejó una cifra que sacude a Salta: más de $16.000 millones en apuestas online durante julio, un récord que encendió todas las alarmas en el ENREJA.
El presidente del Ente Regulador de los Juegos de Azar, Aníbal Caro, reveló el dato ante los legisladores provinciales, en el marco del debate por dos proyectos de ley que buscan frenar el avance de las plataformas ilegales y proteger a los menores.
¿Cuánto dinero movió el juego digital?
Según Caro, las apuestas digitales explotaron durante el Mundial de fútbol, mientras el juego presencial sigue en caída a nivel global. La cifra de julio contrasta fuertemente con los $8.583 millones que ENREJA recibió por canon durante todo 2025, ingresos que provenían mayormente del juego físico.
El funcionario detalló que el crecimiento de las apuestas online es exponencial y que el control se vuelve cada vez más complejo, especialmente cuando los sitios operan desde el exterior.
Menores en la mira: el acceso a plataformas clandestinas
Uno de los puntos más preocupantes que expusieron las autoridades del ENREJA es el acceso de niños y adolescentes a sitios no autorizados. Según explicaron, los menores no ingresan a las plataformas legales de Salta, que usan el dominio “.bet.ar” y exigen validación de identidad, sino que se cuelan en páginas ilegales.
El principal obstáculo para frenar esta situación es la dificultad para sancionar a sitios alojados en el extranjero o de origen desconocido, donde las autoridades locales no tienen las mismas herramientas de intervención.
El Senado provincial ya está analizando medidas para abordar esta problemática y establecer mecanismos de protección frente al avance de las apuestas ilegales online. La preocupación es real y el tiempo corre: mientras el Mundial dejó ganancias millonarias para algunos, el riesgo para los más jóvenes sigue latente.