El Museo Estevez abre sus puertas a dos muestras que desafían la mirada: arte, memoria y fuego
Dos exposiciones que desafían la percepción: el río y el fuego como protagonistas. ¿Qué secretos esconden las obras de Beretta y Cava en el Museo Estevez?
El Museo Municipal de Arte Decorativo Firma y Odilo Estevez, ubicado en Santa Fe 748, presenta desde este fin de semana dos nuevas exposiciones temporarias que prometen una experiencia sensorial única. Las muestras, “Lo que me dice el río mientras duermo”, de Carla Beretta, y “El papel del fuego”, de Hugo Cava, estarán abiertas al público de martes a domingos y feriados, de 9 a 19, con entrada libre y gratuita.
Ambas propuestas, a través de lenguajes y materiales disímiles, invitan a reflexionar sobre la transformación, la memoria y la experiencia sensible. Mientras una se sumerge en el paisaje del río Paraná, la otra utiliza el fuego como herramienta creativa para alterar imágenes impresas.
Un viaje al litoral: Carla Beretta y su vínculo con el río
En la Sala de Exposición Subsuelo, Carla Beretta despliega una serie de textiles y pinturas que nacen de su conexión profunda con el paisaje del río Paraná y sus islas. A partir de registros fotográficos y un sostenido trabajo de experimentación, la artista construye una poética visual donde la observación, la memoria y la imaginación dialogan para dar forma a un universo atravesado por la experiencia del litoral.
La curaduría de esta muestra está a cargo de la historiadora del arte Adriana Armando, quien ha acompañado a Beretta en la selección de obras que invitan a una contemplación pausada y reflexiva.
El fuego como creador: la apuesta de Hugo Cava
En la sala del vestidor de la casa, Hugo Cava presenta “El papel del fuego”, con curaduría de Clarisa Appendino. La exposición reúne obras donde la combustión interviene imágenes impresas, alterando sus superficies y habilitando nuevas lecturas. Lejos de entender el fuego como un acto destructivo, el artista lo convierte en un procedimiento de transformación que pone en tensión la permanencia, la fragilidad y la memoria de las imágenes.
Esta propuesta desafía al espectador a repensar el rol del azar y el accidente en la creación artística, ofreciendo piezas que revelan capas ocultas bajo la acción de las llamas.
Dos miradas, un mismo interés
Aunque parten de búsquedas diferentes, ambas exposiciones comparten un interés por los procesos de transformación. En una, el paisaje se reconstruye a través de la memoria, el color y la materia; en la otra, el fuego modifica la imagen para revelar aquello que permanecía oculto. Desde lenguajes propios, las dos propuestas invitan a detener la mirada y explorar nuevas formas de experimentar el arte contemporáneo.
Con entrada libre y gratuita, el museo se consolida como un espacio de encuentro con las expresiones más actuales del arte local, en un entorno arquitectónico de gran valor patrimonial.