El músico que formó a generaciones en Catamarca: murió a los 83 años
Catamarca despide a un músico que marcó a generaciones enteras. Fue profesor, poeta y director del Conservatorio Mario Zambonini, pero hubo un detalle de su historia que casi nadie conoce.
Héctor del Valle Aparicio, reconocido músico, poeta y profesor de guitarra de Catamarca, falleció a los 83 años. Su trayectoria estuvo marcada por una dedicación profunda a la música, la enseñanza y la cultura provincial, ámbitos en los que se mantuvo activo durante décadas.
Familiares, amigos, alumnos y referentes del ámbito cultural despiden a una figura que dedicó gran parte de su vida a formar músicos y difundir la cultura catamarqueña.
Una vida dedicada a la música
Aparicio nació en la Capital el 10 de julio de 1943. Fue hijo de Pastora Primitiva Ontivero y Carlos Nicolás Aparicio Vildoza. Cursó sus estudios en el Colegio Quintana, la Escuela Normal de Maestros y el Colegio Nacional.
Su relación con la música comenzó desde muy pequeño: a los 5 años inició sus estudios y, apenas dos años después, ya se presentaba en público. Con el paso del tiempo construyó una extensa trayectoria artística que lo llevó a actuar en distintos escenarios del país.
Uno de los primeros reconocimientos importantes de su carrera llegó en 1958, cuando, siendo todavía muy joven, ganó un concurso organizado por Radio Nacional en el que participaron alrededor de 100 personas.
A lo largo de su recorrido se desempeñó como músico, poeta y docente. También dejó composiciones propias, entre ellas la zamba “En tu ausencia madre”, una de las obras vinculadas a su producción artística.
Su aporte a la formación musical de Catamarca quedó reflejado en su paso por el Conservatorio Mario Zambonini, institución que dirigió y desde la cual continuó ligado a la enseñanza y formación de músicos.
Reconocimientos y legado
Por su trayectoria recibió distintas distinciones a lo largo de los años. Fue distinguido con la Medalla de Oro Polo Giménez, otorgada a una figura representativa de la cultura y la música de Catamarca, y la Legislatura provincial lo declaró Músico Destacado.
En 2008, además, el Concejo Deliberante de la Capital lo declaró Ciudadano Ilustre, en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la cultura catamarqueña.
En el ámbito personal, estuvo casado con María Elena y fue padre de dos hijos. Su legado permanece en las obras que dejó y, especialmente, en las distintas generaciones de alumnos y músicos que encontraron en él a un docente y referente de la música provincial.