El natalicio de Ceferino: por qué Chimpay se convierte cada año en un punto de encuentro de la fe
Miles de fieles se preparan para celebrar un nuevo aniversario del nacimiento del Beato Ceferino en Chimpay, un evento que cada año reúne a peregrinos de todo el país y que vuelve a poner en primer plano una devoción que no conoce fronteras.
Este sábado se celebra un nuevo aniversario del nacimiento del Beato Ceferino Namuncurá, y como ocurre cada año, Chimpay se prepara para recibir a miles de fieles que llegan a honrar su memoria. La fecha convoca a peregrinos de distintas provincias y también de países vecinos, que se acercan hasta la localidad rionegrina para participar de las celebraciones religiosas.
La figura de Ceferino, nacido en 1886, trascendió las fronteras de la fe católica para convertirse en un símbolo de esperanza para muchos. Su corta vida, marcada por la enfermedad y la entrega, lo transformó en un modelo de piedad y pobreza que sigue interpelando a los creyentes de hoy.
Una convocatoria que no distingue edades ni clases sociales
Cada 26 de agosto, la localidad de Chimpay se viste de fiesta para conmemorar el natalicio del beato mapuche. La convocatoria reúne a personas de todas las edades y condiciones sociales, que se acercan hasta la imagen para pedir, agradecer o simplemente rezar. La veneración popular, que creció con el correr de los años, se ha instalado en el alma de la gente antes que en los altares.
La celebración incluye procesiones, misas y actos culturales que recuerdan la vida y obra de Ceferino. Para los devotos, su ejemplo de amor y sacrificio sigue siendo una guía espiritual en tiempos de incertidumbre.
La fe, para muchos, se renueva cada año en Chimpay. Como dice un vecino de la zona, "Ceferino nos enseñó que la fe es algo tangible y real". Y esa enseñanza, que atraviesa generaciones, se hace visible en la multitud que cada año se congrega en su honor.