El nene que se quemó con agua hirviendo en un carro panchero ya está en el Garrahan: ahora evalúan un injerto
El nene que se quemó con agua hirviendo en el carro panchero de sus padres ya está en el Garrahan, pero los médicos todavía no definieron el paso clave para que sus heridas cicatricen. Lo que se evalúa en las próximas horas tiene a la familia en vilo.
El pequeño que sufrió quemaduras con agua hirviendo en el barrio Teresa Calcuta fue trasladado este sábado a Buenos Aires y ya recibe atención en el Hospital Garrahan, donde los especialistas definirán el tratamiento para las lesiones que afectan su tórax, brazos, piernas, cuello y rostro.
El episodio ocurrió en la noche del miércoles, cuando el agua del carro panchero de sus padres le provocó quemaduras de distinta gravedad. Tras el hecho, el niño fue internado en el Hospital Rawson, donde permaneció en terapia pediátrica bajo monitoreo permanente.
Por la complejidad del cuadro, los profesionales determinaron que debía ser derivado a un centro de mayor complejidad. El operativo sanitario se concretó mediante un vuelo sanitario que lo trasladó hasta el centro pediátrico porteño.
¿Qué evaluarán en el Garrahan?
Según el diagnóstico inicial, el pequeño presenta lesiones de grado A-AB. Los médicos del Garrahan realizarán ahora los estudios correspondientes para determinar cuál será el tratamiento más adecuado y seguir de cerca la evolución de las heridas.
Entre las alternativas que se analizan figura la posibilidad de un injerto de piel en las zonas afectadas, una decisión que dependerá de cómo respondan las lesiones.
Al momento del traslado, el niño se encontraba estable, aunque su cuadro sigue siendo delicado por la extensión y la ubicación de las quemaduras.
En esta nueva etapa, el objetivo será acompañar la recuperación de las heridas y prevenir complicaciones, especialmente infecciones, mientras el equipo médico define los próximos pasos del tratamiento.