El neuquino que fue a pelear una medalla y terminó en lo más alto del podio
Benjamín Gader fue a los Odesur a pelear una medalla y volvió con algo más grande. La definición fue infartante y se resolvió por un solo punto. ¿Qué hizo el neuquino para quedarse con el oro?
Benjamín Gader se consagró campeón suramericano en los 5.000 metros por puntos de patinaje de velocidad en los Juegos Santa Fe 2026 y le dio a Argentina un oro con sabor a 1-2. El patinador del Club Alta Barda se impuso en el Patinódromo Municipal de Santa Fe con 15 puntos, apenas uno más que su compatriota Ken Kuwada, que se quedó con la plata con 14. El ecuatoriano David Sarmiento completó el podio con 13 unidades.
El neuquino llegó a la cita con la expectativa de pelear por una medalla, pero terminó con algo mucho más grande colgado del cuello. "La verdad estoy muy contento, todavía no lo puedo creer. Venía con expectativas altas de pelear una medalla pero no me imaginé que tanto", reconoció Gader en diálogo con Sergio Dovio en Rosario.
Una carrera pensada de atrás para adelante
La prueba fue pareja de punta a punta y Gader lo sabía. Por eso eligió no quemar nafta de entrada: administró energías y esperó el momento justo para atacar. "El planteamiento de carrera fue ir de menos a más para no gastar todas las balas al principio. Fui de a poquito y cuando se dio el momento ataqué y salió bien", explicó.
La definición tuvo un condimento extra para el patinador: competir con la camiseta argentina y hacerlo en su propio país, con la familia y los afectos en las tribunas. "Por cómo se dio la carrera la verdad que una emoción terrible con toda mi familia, mis amigos, mi novia, todos. El lugar en el que estamos, en Argentina, hacerlo de local la verdad es una alegría y un orgullo enorme", contó.
Autógrafos y el peso de la celeste y blanca
El oro también se sintió fuera de la pista. Gader contó que durante la competencia le pidieron autógrafos y remarcó lo que significa para los deportistas argentinos representar al país ante el público local. "Es una de las cosas positivas que tiene correr de local, que está toda tu gente y cuando te ven correr con la ropa de Argentina, se enloquecen. Haber logrado esto para mí es un honor", señaló.
Detrás de la medalla hay una estructura que el patinador considera clave para su crecimiento. Gader destacó el acompañamiento constante de Neuquén, tanto de su club como de los organismos provinciales. "La ayuda de Neuquén es constante. Hace muchos años que la provincia nos ayuda con pasajes para concentraciones, mundiales, el año pasado nos pagaron el pasaje para ir a China", contó.
En ese sentido, valoró el trabajo de Alta Barda, sus entrenadores y el Ministerio de Deportes, además de todas las personas que acompañan al deporte neuquino. "La verdad se nota porque está creciendo un montón", afirmó.
La consagración llegó después de una preparación que incluyó entrenamientos en altura en Bogotá, Colombia. Gader había sido confirmado previamente como integrante del seleccionado argentino junto a otra neuquina, Lucía Monje.
El próximo desafío, sin tiempo para festejos largos
El calendario no da respiro. El próximo gran objetivo ya está en el horizonte: el Mundial de patinaje de velocidad que se disputará en Paraguay, dentro de los World Skate Games 2026. La competencia mundial está prevista en Asunción entre octubre y noviembre, con el patinaje de velocidad como una de las disciplinas centrales.
Para Gader, la medalla dorada no es un punto de llegada. Es la confirmación de que el trabajo realizado en Neuquén dio sus frutos y el impulso necesario para ir por un nuevo desafío internacional. Esta vez, con un oro suramericano colgado del cuello y una historia que recién empieza a tomar otra dimensión.