El Niño amenaza con desbordes: un experto advierte que ninguna ciudad argentina está lista
Las lluvias ya se sienten y el río Paraná podría superar la crecida histórica de 1983. ¿Están las ciudades preparadas para lo que viene?
Las lluvias que ya azotan al país por la llegada de El Niño encienden las alarmas en el Litoral. Un reconocido ingeniero hidráulico lanzó una advertencia contundente: ninguna ciudad de Argentina está preparada para enfrentar las inundaciones que se vienen. El especialista pide acciones urgentes antes de que sea tarde.
¿Qué pasará con el río Paraná?
El fenómeno climático ya se siente y las proyecciones no son alentadoras. Claudio Velazco, ingeniero hidráulico y civil, dialogó con De Boca en Boca (Radio 2) y explicó que el caudal del Paraná podría crecer de manera considerable. Según sus cálculos, la crecida de los próximos meses podría superar a la histórica de 1983 por entre 20 y 40 centímetros.
Para dimensionar el riesgo: el 3 de julio de 1983, el río alcanzó una altura pico de 7,20 metros en la zona de Rosario. Ahora, el agua podría trepar aún más. Pero el peligro no se limita al Paraná: arroyos como el Ludueña y ríos como el Carcarañá también preocupan a los especialistas.
¿Por qué los desagües no dan abasto?
Velazco fue tajante al referirse a los sistemas de drenaje de Rosario y otras grandes urbes: “son insuficientes porque no se realizan los mantenimientos adecuados”. El ingeniero no se quedó en el diagnóstico local, sino que lo extendió a todo el país.
“Cuando llueve 40 o 50 milímetros en media hora se generan anegamientos porque los desagües no están preparados”, apuntó. Y agregó: “si con precipitaciones normales hay secciones trabajando al límite, esto quiere decir que hay que ampliarlas”.
¿Qué se espera con El Niño?
Las estimaciones sobre el fenómeno son contundentes: las precipitaciones acumuladas podrían duplicar los valores estadísticos habituales para cada región afectada. Velazco basó sus proyecciones en datos del Servicio Meteorológico Nacional y en los registros climatológicos de los últimos 30 años.
Ante este panorama, el ingeniero insistió en que “la clave es contar con planes de contingencia” para poder desplegar los recursos necesarios en las zonas más vulnerables. La pregunta es si las autoridades reaccionarán a tiempo.