El niño cavó en el patio trasero y lo que encontró cambió todo: la policía no podía creer lo que veía
Un niño de 12 años hizo algo que nadie esperaba en el patio de su casa, y lo que descubrió bajo la tierra dejó a todos helados. ¿Qué dijo el sospechoso que hizo saltar todas las alarmas? Los detalles del caso que tiene a la policía en máxima alerta.
Un hallazgo macabro en el fondo de una casa de Claypole dejó a las autoridades en estado de shock. Un niño de 12 años descubrió el cuerpo de su madre enterrado, tras semanas de desaparición, en un caso que la Justicia investiga como presunto femicidio. Su pareja, el principal sospechoso, sigue prófugo mientras la comunidad clama por respuestas.
Todo comenzó con un llamado al 911 el 18 de abril. Al llegar al lugar, los efectivos se entrevistaron con la tía del menor, quien relató una historia escalofriante. El chico había estado cavando en el patio trasero de la vivienda y, de repente, dio con un brazo humano.
Según la reconstrucción de los hechos, el niño reconoció inmediatamente un tatuaje en ese brazo. Perteneció a su madre, una mujer de 35 años que llevaba desaparecida más de dos semanas. La identificación preliminar encendió todas las alarmas.
¿Qué pasó en esas dos semanas?
El testimonio del menor revela detalles cruciales. El 2 de abril, fue a visitar a su madre, pero en su lugar fue recibido por el sospechoso, un hombre de 30 años. Este le aseguró que la mujer había viajado, una explicación que no convenció al chico.
Ese mismo día, el niño notó algo extraño: tierra removida en el fondo del terreno. Con el paso de los días, ese detalle se volvió cada vez más inquietante en su mente, sembrando dudas sobre la versión del hombre.
La frase que lo cambió todo
En una segunda visita, el sospechoso reiteró que la mujer no estaba. Pero entonces lanzó una frase que quedó grabada: dijo que el niño “no la iba a volver a ver más”. Esas palabras fueron el detonante que llevó al menor a tomar una decisión drástica.
Finalmente, el chico regresó a la vivienda y comenzó a excavar en el lugar donde había visto la tierra removida. Lo que encontró superó cualquier temor: el cuerpo de su madre, en un estado avanzado de descomposición.
Tras el aviso a su familia, intervino la Policía Bonaerense junto a distintas divisiones especializadas. Confirmaron el hallazgo del cadáver y recabaron evidencias clave para la investigación.
¿Qué hallaron los investigadores?
Un dato impactó profundamente a los investigadores: la presencia de un trapo en la boca de la víctima. Este elemento refuerza la hipótesis de un crimen violento, sugiriendo que pudo haber sido silenciada durante el hecho.
La causa quedó en manos de la Justicia de Lomas de Zamora, que ordenó la realización de una autopsia. Este examen determinará la causa exacta de la muerte, el tiempo transcurrido desde el deceso y confirmará de manera definitiva la identidad de la víctima.
Mientras tanto, continúa un operativo intensivo para dar con el sospechoso, ya identificado por las autoridades. El caso conmociona no solo por su brutalidad, sino por el dramático rol del hijo de la víctima en el descubrimiento.
La comunidad de Claypole permanece en vilo, esperando que la Justicia actúe con celeridad. Cada nuevo detalle que surge profundiza el misterio y la necesidad de respuestas en un episodio que ha dejado una marca imborrable.