El Niño en Chaco: las medidas que ya se toman y la advertencia de Jorge Pilar
¿Está Chaco preparado para lo que viene? Jorge Pilar revela los planes ante El Niño y la advertencia que nadie debería ignorar.
El presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, reveló que Chaco ya está en alerta por la evolución del fenómeno de El Niño, y lanzó un contundente mensaje: “Lo único que no podemos hacer es no hacer nada”.
En diálogo con CIUDAD TV, Pilar explicó que los modelos de predicción climática y el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial indican que “estrictamente hablando, estamos en el fenómeno de El Niño”. Sin embargo, advirtió que la incertidumbre es alta: “Esto es una evolución; como es una interacción entre océano y atmósfera, estamos en lo que se llama los fenómenos caóticos y las turbulencias. Hay que hacer un seguimiento”.
El titular de la APA sostuvo que los pronósticos a más de una o dos semanas tienen “una nube de incertidumbre enorme”, por lo que el monitoreo constante es clave.
¿Qué se está haciendo en la provincia?
Pilar detalló que desde hace meses trabajan junto con un centro de investigación de la Universidad Federal de Santa María (Brasil) y el Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, que él mismo dirige, para interpretar los modelos climáticos globales y hacerlos comprensibles para todos.
Ya se publicaron boletines correspondientes a mayo, junio y julio, y el de agosto está por salir. La frecuencia podría aumentar si el fenómeno así lo requiere.
Además, la situación movilizó al Comité Provincial de Emergencia y se informó a los municipios. Se están realizando trabajos en Sáenz Peña, Resistencia y Charata, con foco en el mantenimiento de los sistemas de drenaje pluvial urbano, la disposición de residuos sólidos y la limpieza del macrodrenaje en zonas periféricas.
Funcionarios nacionales ya visitaron la provincia para coordinar acciones y recursos ante una posible emergencia. “Nos preocupa toda la provincia”, afirmó Pilar, recordando el episodio de abril en Castelli, donde cayeron entre 220 y 230 milímetros en un día.
El problema de los taponamientos y la basura
Pilar fue contundente al referirse a las intervenciones no autorizadas en canales periurbanos y rurales. El año pasado, en plena La Niña, se registró una lluvia de 251 milímetros en un día, y entre Quitilipi y Machagai encontraron siete taponamientos clandestinos.
“Eso no son naturales, son terraplenes que nadie avisó y tuvimos que sacarlo para que pudiera fluir el agua luego de la emergencia”, explicó. Hay un proyecto de ley provincial para que quien realice este tipo de obstrucciones asuma los costos de remoción: “El que las hace las paga”.
También pidió responsabilidad a los vecinos con la basura: “Seamos responsables con nuestra basura. La basura es responsabilidad del vecino”. Según estudios sobre una cuenca de Resistencia, reducir a la mitad la sección de una boca de tormenta puede duplicar el área afectada por una inundación y triplicar el tiempo que el agua permanece.
Las tres etapas de la emergencia
Pilar explicó que la planificación provincial contempla tres etapas: el antes, el durante y el después. “Nosotros estamos en el antes, estamos haciendo limpieza, preparación. ¿Alcanzarán, no alcanzarán? No lo sabemos”, reconoció.
Ya se trabaja en protocolos para el momento de la emergencia, con participación de áreas de seguridad, desarrollo humano, asistencia y relocalización. “Está todo inventado, lo que hay que aceptar son los mecanismos para la articulación”, sostuvo.
Como antecedente, mencionó la emergencia en Comandancia Frías y Río Bermejito, donde se puso a prueba el sistema de asistencia y relocalización. “El después será hacer un balance de qué pasó y cómo hay que reconstruir si algo se dañó”, concluyó.