El Niño en fase débil: qué prevé la UNNE para el Paraná y las lluvias en Resistencia
El fenómeno avanza en la región y la UNNE ya tiene un pronóstico para los próximos meses. Qué pasará con el río y qué recomendación clave hacen para Resistencia.
El ingeniero Alejandro Ruberto, del Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la UNNE, descartó que el fenómeno de El Niño actual sea un "súper Niño" y detalló, en diálogo con CIUDAD TV, cómo impactará en los ríos y en las lluvias del Gran Resistencia.
Según explicó, el fenómeno ya está instalado pero se encuentra en una fase débil a moderada, y el monitoreo que realiza la universidad junto con la Universidad de Santa María de Río Grande do Sul, Brasil, permite hacer previsiones estacionales con tres meses de alcance.
Qué se espera para el Paraná y el Paraguay
Ruberto indicó que Sudamérica tenderá a ser más húmeda de lo normal, aunque aclaró que no se puede predecir con precisión qué pasará en cada punto del territorio. "Sudamérica va a estar más húmedo que lo normal, pero es imposible predecir sectores puntuales", señaló.
En cuanto al río Paraná, que junto con el Paraguay alimenta la cuenca de la zona, proyectó una posible crecida hacia fin de año, aunque acotada: "Es posible que crezca hacia fin de año, pero por altura cercana a los normales, un poco mayor a los normales".
Resistencia, entre las defensas del Paraná y las lluvias locales
El especialista diferenció los dos frentes que la ciudad debe atender. Por un lado, mostró confianza en las obras de defensa existentes: "Contra el Paraná estamos tranquilos", afirmó, y destacó que la ciudad cuenta con defensas que funcionan "perfectamente contra inundaciones" y con la estación de bombeo de Barranquera en funcionamiento.
Por otro lado, el mayor foco de atención está puesto en las lluvias locales, para lo cual se recomendó a los municipios del NEA mantener limpia la capacidad instalada de desagües. De todos modos, evitó generar alarma: "Mayor humedad en Sudamérica no significa mayor humedad en Resistencia, en eso queremos ser claros", sostuvo, aunque aclaró que la ciudad debe estar preparada "como cualquier lluvia intensa que ha sucedido ya" anteriormente.
El rol de los vecinos en el mantenimiento de los desagües
Ruberto pidió colaboración ciudadana en el cuidado de los desagües pluviales: "Necesitamos todos, incluyo la ayuda de la ciudadanía", expresó, y llamó a no tirar basura en la calle y a colaborar con el mantenimiento del zanjeo en los espacios comunes. Advirtió que una reducción del 10% en el funcionamiento de los desagües "no es conveniente", especialmente en una ciudad ubicada en una zona plana y con poca capacidad de escurrimiento como Resistencia.
Un Niño débil a moderado, con seguimiento mes a mes
El ingeniero fue claro respecto de la intensidad actual del fenómeno: "No existe un súper Niño como se dice por ahí. Hay un Niño en este momento instalado, entró en una fase débil, estamos siguiendo el día a día", afirmó. Precisó que entre el 10 y el 15 de septiembre se emitirá la quinta nota técnica del seguimiento, que permitirá ajustar la proyección con datos de septiembre, octubre y noviembre. También recordó que, en más de 75 años de mediciones, "no hubieron dos niños iguales", por lo que la evolución del fenómeno debe monitorearse mes a mes.
Sin tiempo para obras estructurales antes de fin de año
Sobre la posibilidad de encarar nuevas obras hidráulicas antes de que el fenómeno se intensifique, Ruberto fue tajante: "Obras estructurales en sí no, porque no hay tiempo físico". Explicó que la previsión de la UNNE se emitió en mayo, precisamente para dar margen a tareas de acondicionamiento e inspección de la infraestructura existente, y que actualmente el foco está puesto en medidas de prevención antes que en obra nueva. En ese sentido, valoró que los municipios estén comunicando a los vecinos el riesgo de inundación según la ubicación y cota de cada vivienda.
Cuánta lluvia soporta el sistema de desagües
Consultado por la capacidad del sistema pluvial del Gran Resistencia, Ruberto precisó una cifra de referencia: "La capacidad instalada está en el orden de los 120 milímetros en una hora", explicó, aunque aclaró que ese volumen suele darse en un lapso de entre cuatro y seis horas, y no en una hora exacta. Según indicó, con los canales y conductos en buen estado —mencionó específicamente los trabajos en el tramo faltante del canal Soberanía y el arreglo de numerosas bocas de tormenta— la ciudad está en condiciones de absorber ese volumen de agua sin mayores inconvenientes.