El Niño en Santa Cruz: ¿qué traerá la primavera y verano?

El Niño se fortalece y promete cambiar el clima en Santa Cruz: ¿lloverá más o habrá sorpresas? Los detalles que tenés que conocer antes de planificar tu temporada.

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El Niño en Santa Cruz: ¿qué traerá la primavera y verano?
El Niño en Santa Cruz: ¿qué traerá la primavera y verano?

El Niño ya está instalado y se espera que gane fuerza durante la primavera y el verano en el hemisferio sur. Los organismos meteorológicos anticipan cambios en temperaturas y precipitaciones, pero el impacto en Santa Cruz y la Patagonia austral será desigual debido a su ubicación, los vientos del oeste y otros factores atmosféricos que condicionan el clima regional.

El escenario climático cambió rápidamente en los últimos meses. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó en su informe de agosto que las condiciones del océano y la atmósfera ya son consistentes con una fase cálida del fenómeno ENOS, conocida como El Niño, y estimó una probabilidad cercana al 100% de continuidad durante el trimestre agosto-septiembre-octubre.

¿Qué dice la comunidad internacional?

La señal internacional es todavía más contundente. El Centro de Predicción Climática de NOAA informó que El Niño continúa fortaleciéndose y que existe una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte, período que coincide con buena parte de la primavera y el verano en Argentina.

"El Niño se está fortaleciendo", señaló NOAA en su última discusión diagnóstica. Los índices del Pacífico ecuatorial ya muestran anomalías importantes y el organismo mantiene prácticamente en el 100% la probabilidad de condiciones de El Niño durante los trimestres que abarcan la primavera y el inicio del verano austral.

La Organización Meteorológica Mundial (OMM) también sostiene que se está desarrollando un episodio fuerte y advierte que su influencia se combinará con océanos globalmente muy cálidos. Para gran parte de Sudamérica, los modelos internacionales muestran una mayor probabilidad de temperaturas superiores a los valores habituales y modificaciones importantes en el régimen de precipitaciones.

Primavera en Santa Cruz: más lluvia en el este, pero no en toda la provincia

Para Santa Cruz aparece una primera diferencia importante respecto de otras provincias argentinas. El Niño no produce un mismo efecto de norte a sur ni tampoco de la cordillera hacia el Atlántico.

El último pronóstico trimestral disponible del SMN, que incluye el final del invierno y el comienzo de la primavera, ubica al este de la Patagonia con mayor probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal. En cambio, para el sudoeste patagónico la tendencia se mantiene dentro de valores normales.

Esto abre la posibilidad de que sectores del centro y este santacruceño tengan períodos más húmedos durante el comienzo de la primavera, mientras que en el área cordillerana y sudoeste de la provincia la señal es bastante menos clara. No significa que lloverá todos los días ni que necesariamente habrá grandes acumulados: los pronósticos estacionales describen tendencias de tres meses y no anticipan tormentas o eventos puntuales.

Copernicus, el servicio climático de la Unión Europea, también observa en sus modelos más recientes una señal de precipitaciones por encima del promedio en partes del sur de Sudamérica durante los próximos meses. Sin embargo, esa proyección es regional y no permite afirmar que toda Santa Cruz tendrá una primavera lluviosa.

La Patagonia austral, además, tiene una particularidad. Diferentes investigaciones muestran que el comportamiento de las lluvias en el extremo sur depende mucho de la posición e intensidad de los vientos del oeste y de la Oscilación Antártica o Modo Anular del Sur, un fenómeno atmosférico que puede reforzar o contrarrestar la señal de El Niño. El propio SMN encontró que esta oscilación tiene una relación especialmente importante con la temperatura y las precipitaciones patagónicas durante primavera y verano.

Por eso tampoco hay elementos para asegurar que El Niño provocará automáticamente más viento. Santa Cruz ya tiene, por su climatología, vientos del oeste frecuentes e intensos durante primavera y verano, pero su intensidad final dependerá de la circulación atmosférica que se configure sobre el Pacífico y el océano Austral.

Verano: El Niño seguirá presente, pero la lluvia es la gran incógnita

Para el verano, la certeza más importante está puesta sobre la continuidad del fenómeno. NOAA mantiene condiciones de El Niño prácticamente aseguradas durante diciembre, enero y febrero, mientras que los modelos anticipan que el evento podría ubicarse entre los más intensos de los registros recientes.

Pero esto no permite concluir que Santa Cruz tendrá necesariamente un verano lluvioso. "Las condiciones del ENOS son consistentes con una fase cálida o El Niño", confirmó el SMN, aunque la experiencia climática demuestra que el vínculo entre El Niño y las lluvias se vuelve mucho menos directo cuanto más al sur se analiza la Patagonia.

Un antecedente reciente es contundente. Durante el verano 2023/24 también estuvo activo El Niño y, mientras las lluvias aumentaron considerablemente en el centro y noreste de Argentina, la Patagonia registró fuertes déficits. El Calafate, incluso, terminó aquella temporada sin precipitaciones, una situación inédita en su serie desde 1961.

Estudios realizados en el extremo austral también encontraron que la relación directa entre El Niño y la precipitación puede ser débil. En sectores de la Patagonia occidental, algunos eventos cálidos incluso estuvieron asociados a una disminución de los vientos del oeste y de las precipitaciones, mientras que al este de los Andes la respuesta fue mucho menos definida.

En materia de temperatura, el escenario sí muestra una señal más consistente hacia condiciones templadas o cálidas. La OMM proyecta temperaturas superiores al promedio en gran parte de Sudamérica y un El Niño intenso suele sumar un impulso adicional al calentamiento global de fondo. Eso no elimina la posibilidad de irrupciones frías, heladas tardías o jornadas frescas en Santa Cruz, pero aumenta la chance de que el promedio de la temporada termine siendo más elevado.

Para la actividad ganadera, el turismo, los recursos hídricos y la prevención de incendios, el punto central será seguir la evolución mes a mes. Una primavera más húmeda en determinados sectores podría favorecer la recuperación de pastizales y reservas de agua, mientras que períodos cálidos y secos durante el verano, combinados con los habituales vientos patagónicos, podrían elevar rápidamente el peligro de incendios.

El escenario, por ahora, no permite hablar de una primavera o un verano uniformemente lluviosos en Santa Cruz. Lo que sí está prácticamente asegurado es que El Niño estará presente y será intenso: el este provincial podría tener una señal más húmeda al comienzo de la primavera, mientras que hacia el sudoeste y durante el verano habrá que observar especialmente la evolución de los vientos, la Oscilación Antártica y los próximos pronósticos trimestrales del Servicio Meteorológico Nacional.

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