El Niño golpea con todo: qué le espera a la Patagonia esta primavera
Si vivís en la Patagonia, esto te toca de cerca: El Niño ya está acá y la primavera viene con lluvias, frío y sorpresas. Pero no todas las regiones la van a pasar igual...
El fenómeno de El Niño ya está instalado y promete una primavera movida en la Argentina. El último informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) da un 100% de probabilidades de que la fase cálida se mantenga durante septiembre, octubre y noviembre, y los modelos apuntan a que sea "muy fuerte". Pero el impacto no será parejo: mientras el Litoral se prepara para lluvias récord, la Patagonia enfrenta su propia dinámica, con nevadas, frío extremo y precipitaciones que ya dejaron su huella.
Qué es El Niño y por qué modifica el clima
El Niño es la fase cálida del ENOS, un fenómeno natural que surge por el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial y altera la circulación atmosférica. El SMN confirmó que las condiciones actuales ya corresponden a esa fase: en agosto, la temperatura del mar estuvo muy por encima de lo normal, con anomalías que superaron los +3,5 °C frente a la costa sudamericana.
Los indicadores de monitoreo lo reflejan: en la semana del 30 de agosto se registraron +1,8 °C en la región Niño 3.4, +2,6 °C en Niño 3 y +3,5 °C en Niño 1+2. Los vientos alisios, además, estuvieron debilitados y el Índice de Oscilación del Sur marcó -14,6, valores que confirman la intensificación del fenómeno.
Una primavera bajo agua en el norte
El pronóstico estacional del SMN anticipa lluvias superiores a las normales en el norte del Litoral, el oeste de Cuyo, La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste patagónico. Misiones y Corrientes aparecen como las zonas más expuestas, seguidas por sectores de Formosa, Chaco y Santa Fe.
El climatólogo José Luis Stella, del SMN, explicó que el evento ya venía dando señales desde el invierno: "Se pronosticaba que iba a ser un evento muy fuerte y en estos meses se fue confirmando". Y advirtió que "ahora lo importante es el monitoreo, el seguimiento de estos fenómenos, de posibles fenómenos más severos o más intensos que puedan ocurrir".
Ríos crecidos y riesgo de inundaciones
El agua que cae no se queda solo donde llueve. Las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay son particularmente sensibles a los excesos de precipitación, y el geólogo Federico Isla ya ve las consecuencias: "El Niño ya está llegando, ya tenemos crecidas en el Iguazú, en las cataratas, tenemos inundaciones del río Uruguay".
Isla recordó que episodios anteriores, como los de 1982, 1987 y 2024, provocaron inundaciones en Santa Fe y el delta entrerriano. "Lo que puede haber acá son grandes inundaciones que bajen por el Paraná y puedan bloquear gran parte de lo que es el delta entrerriano y pueda haber camalotes que tapen los accesos de los puertos deportivos de Buenos Aires y todo el Gran Buenos Aires", alertó.
Qué pasa en la Patagonia
La región no escapa a los efectos de El Niño, aunque con características propias. El SMN incluye al noreste patagónico entre las zonas con mayores probabilidades de lluvias por encima de lo normal durante la primavera. Pero el invierno ya dejó su marca: nevadas históricas y frío extremo en el sur, tal como describió Stella: "Chile estuvo muy afectado, Argentina, nevadas históricas, lluvias en el litoral, lluvias en Patagonia, frío en Patagonia sur".
De hecho, este mismo fin de semana una irrupción de aire polar sacudirá la región. El SMN anticipó que para el sábado las mínimas en el centro y sur patagónico podrían acercarse a los -10 °C, mientras que el domingo el frío avanzará hacia la región central con valores de hasta -4 °C.
El Niño no es un "súper" fenómeno
La meteoróloga Cindy Fernández aclaró que el término "súper Niño" no existe en la meteorología: "En cuanto al ENOS, su fase cálida o su fase fría tienen solo la categoría de débil, moderado, fuerte y muy fuerte. Se espera que este sea muy fuerte".
La investigadora Marisol Osman, del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera, sumó una advertencia: el cambio climático no causa El Niño, pero al desarrollarse en un planeta más cálido y húmedo, "es esperable que pueda generar eventos particulares de precipitaciones mucho más severos".
¿Por qué tantos días nublados?
La mayor nubosidad que se sintió durante el invierno también tiene explicación. Fernández señaló que "todos los inviernos con El Niño tienen una mayoría de días nublados porque se modifica la circulación atmosférica", y que los sistemas de mal tiempo y ríos atmosféricos avanzan con más humedad hacia la franja central de la Argentina.
Vigilancia hasta 2027
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) anticipó que los efectos de El Niño podrían extenderse hasta febrero de 2027. Para la Argentina, el dato central es que la fase cálida ya está firme y que el SMN seguirá monitoreando su evolución.
En la Patagonia, donde el invierno ya mostró una circulación activa, la clave estará en cómo se distribuyan las precipitaciones y qué diferencias haya entre el norte y el extremo sur. El Niño marca tendencias, pero no define el día a día: por eso, los pronósticos de corto plazo serán esenciales para anticipar lluvias, nevadas o irrupciones de frío.