El Niño llega a su pico en diciembre y hay una región argentina que quedó en la mira
El pronóstico venía firme, pero ahora los ojos están puestos en una región argentina: el Litoral. El pico llega en diciembre y hay un río que podría sentirlo.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) actualizó este jueves su reporte sobre El Niño para el trimestre octubre-noviembre-diciembre y confirmó que el fenómeno se desarrollará en su fase "muy fuerte". El dato que más atención despertó entre los especialistas argentinos no fue el pronóstico global, sino el lugar donde pondrán la lupa: el Litoral.
Según el informe difundido por la OMM, la temperatura superficial del océano Pacífico va a subir a niveles récord en ese período, con especial intensidad en el sector tropical y oriental. "Esto refleja el fortalecimiento de El Niño, que influirá en los patrones climáticos y tendrá un impacto en las economías, los ecosistemas y las comunidades de todo el mundo", señalaron desde el organismo.
El fenómeno se intensificará antes de su pico, previsto para diciembre, y eso se traducirá en más lluvias en esta parte del planeta.
Qué dicen los números
El Niño se produce cuando la temperatura superficial del Pacífico ecuatorial sube 0,5º en promedio de manera persistente durante cinco trimestres móviles, que se actualizan cada mes, y ese cambio se acopla con el fortalecimiento o debilitamiento de los vientos alisios. En condiciones normales, esos vientos trasladan las aguas cálidas hacia el sudeste asiático y Oceanía, lo que permite que afloren aguas frías y ricas en nutrientes desde las profundidades frente a las costas de Sudamérica. Cuando alguna de esas variables se altera, el equilibrio se rompe: ocurre cada dos a siete años y el fenómeno suele durar entre 9 y 12 meses.
Esta vez, el contexto es particular: un planeta que viene superando sus marcas anuales de temperatura máxima por el cambio climático provocado por la actividad humana y océanos que rompieron récords de calor entre 2023 y 2026 de forma consecutiva.
La secretaria General de la OMM, la argentina Celeste Saulo, fue contundente: "El Niño está firmemente establecido y se intensifica rápidamente. Los pronósticos de la OMM indican, casi al 100 por ciento, que el fenómeno va a durar hasta febrero de 2027 y que podría ser uno de los más fuertes desde 1950".
Esas previsiones surgen de un consenso de 13 agencias, servicios y centros meteorológicos de distintos países coordinados por la OMM, que registran e intercambian datos de boyas oceánicas, satélites y radiosondas.
Las categorías y el récord que se viene
Las anomalías de temperatura superficial del Pacífico se miden en la región conocida como Niño 3.4, un rectángulo ubicado en la zona ecuatorial centro-occidental, delimitado por las coordenadas 120°O - 170°O y 5°N - 5°S.
Hay cuatro categorías de intensidad según la anomalía promedio por encima de lo normal durante cinco trimestres móviles: débil (entre 0,5º y 0,9º), moderado (entre 1º y 1,4º), fuerte (entre 1,5º y 1,9º) y muy fuerte (de 2º en adelante).
Las mediciones en esa región marcaron un aumento promedio de 1,6º en junio de este año y de 2,5º en agosto. Para el trimestre octubre-noviembre-diciembre, el pronóstico indica que la anomalía promedio llegará a aproximadamente 3,7°, con un pico en diciembre.
Desde la OMM remarcaron que se trata del valor más alto desde que comenzaron las observaciones y que supera el récord anterior, de 2,6º, registrado entre noviembre de 2015 y enero de 2016.
Por qué el Litoral queda en el centro de la escena
Los especialistas argentinos siguen de cerca las previsiones de la OMM y ubicaron al Litoral como la región a monitorear por los posibles impactos. La investigadora del Conicet Matilde Rusticucci explicó a La Capital que, teniendo en cuenta los últimos fenómenos severos de El Niño en el país, la primavera es la época de mayor impacto y el noreste argentino la zona que recibe más exceso de precipitaciones. En ese grupo entran el norte de Santa Fe, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa y un sector de Entre Ríos.
Las consecuencias de esas lluvias por encima de los valores normales para este período, que también se prevén en el sur de Brasil, pueden extenderse hacia el sur. En ese plano aparece Rosario, donde Rusticucci mencionó que habrá que prestar atención al nivel del río porque el exceso de precipitaciones en esa zona de la Cuenca del Plata podría derivar en un aumento en los registros del río Paraná.
A principios de octubre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó su pronóstico climático trimestral. En el informe, el organismo destacó que todo el Litoral será la región con más alta probabilidad de que las lluvias superen los valores normales. Para elaborar el reporte se toman los registros de lluvias acumuladas del período 1991-2020.
"Cuando se habla de lluvias más intensas de las habituales, nos referimos a la posibilidad de que el agua caída supere la capacidad de absorción que tiene el suelo", explicó Rusticucci, que además es profesora emérita del Departamento de Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El fenómeno no afloja
Recientemente, el sitio oficial de la Bolsa de Comercio de Rosario publicó un artículo titulado "La intensidad prevista del «Niño» podría bajar de muy fuerte a fuerte", en el que se planteaba un posible cambio en la manera en que impactará el fenómeno en la región este trimestre.Consultada al respecto, Rusticucci fue clara: "El fenómeno está creciendo" y, en consonancia con lo publicado por la OMM, "tiene su máximo previsto para diciembre".
"Es el más intenso que se ha registrado. Más intenso, incluso, que el de 1997-1998, el de 2015 y el de 1983. El fenómeno no está aflojando", agregó.
El posible debilitamiento del fenómeno está proyectado para el trimestre marzo-abril-mayo del año que viene, según estimaciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos.