El Niño Marta rompió el silencio, pero su descargo desató una nueva ola de críticas
El Niño Marta apareció en un video para hablar del escándalo que protagonizó con Sandra, la acomodadora de carros de un supermercado. Dijo que "no sabía" y lanzó una acusación que nadie esperaba. ¿Qué respondió la gente?
El influencer sanjuanino Santiago Fernández, conocido como "El Niño Marta", publicó un video en sus redes para pedir disculpas por el repudio masivo que generó su actitud con Sandra, una trabajadora con discapacidad de un supermercado céntrico de la Capital. Sin embargo, su descargo no conformó a los usuarios y sumó más polémica.
El escándalo estalló a partir de un video grabado por el propio creador de contenido junto a un acompañante dentro del supermercado. En las imágenes se ve cómo provocan deliberadamente a Sandra, quien trabaja ordenando changuitos y padece una discapacidad, hasta que la mujer reacciona violentamente para defenderse. En medio del forcejeo, el celular del influencer cayó al piso y Fernández la insultó con un agravio discriminatorio que encendió la indignación en Instagram y TikTok.
Luego de días de silencio, el joven chimbero habló en un video que publicó en sus perfiles. "Hay gente, qué decirles, estuve pensando bien y tengo la cabeza explotada", arrancó. En ese mismo mensaje reconoció: "Tomé conciencia de que sí hice las cosas mal, yo nunca supe que esta persona era especial, pero bueno, me las mandé y ya está".
Un descargo que no cayó bien
Lejos de asumir toda la responsabilidad, Fernández apuntó contra la trabajadora y aseguró que ya venía siendo hostigado por ella. "Esta persona ya me venía molestando varias veces cuando iba a comprar al supermercado; las veces que iba me trataba con odio... Sí, a veces la vi en TikTok y me bardeaba también", sostuvo.
El influencer también dijo sentirse afectado por los mensajes de odio que recibió y denunció sufrir bullying. Aun así, las disculpas no lograron frenar el repudio: en redes sociales los usuarios sanjuaninos siguen pidiendo una condena más contundente por el trato hacia Sandra, una trabajadora histórica del supermercado.
La polémica reavivó el debate sobre el contenido que generan algunos influencers a costa de personas en situación de vulnerabilidad, y sobre la responsabilidad que les cabe a la hora de exponer a terceros sin su consentimiento.