El Niño no es una catástrofe, pero advierten que hay que prepararse: lo que viene para Santa Fe
¿Catástrofe o fenómeno habitual? El Niño ya está en Santa Fe y se quedará hasta 2027. Especialistas aclaran mitos y revelan cuándo serán los meses más críticos.
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que el fenómeno ya está instalado y se extenderá hasta abril de 2027. Especialistas despejan mitos y llaman a ajustar los planes de contingencia ante posibles lluvias intensas.
El SMN ratificó que las temperaturas del Pacífico ecuatorial muestran anomalías positivas, con máximos cerca de la costa sudamericana. Según los modelos dinámicos y estadísticos, en el trimestre julio-septiembre 2026 hay una probabilidad cercana al 100% de que se mantenga la fase de El Niño. Desde la provincia estiman que los meses de mayor impacto en Santa Fe serán entre octubre y diciembre.
“A nivel continental ya se está manifestando”, explicó la meteoróloga Vanessa Balchunas. “Las temperaturas deben superar los 0.5 grados en la zona ecuatorial, específicamente en las aguas del Pacífico al noroeste de Sudamérica”. Esa temperatura incidirá en la cantidad de nubosidad que ingresará al continente, empujada por vientos del oeste con mayor intensidad.
¿Qué pasará con las lluvias?
Balchunas aclaró que no se trata de una catástrofe ambiental. “No va a llover todo el tiempo en esta zona, pero sí habrá mayor cantidad de lluvias en zonas limítrofes, en países al norte de Sudamérica”. Y agregó que “su incidencia de aumento de lluvias fuera de temporada sería durante diciembre y enero”.
Desde el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT) anticiparon consecuencias potenciales para Santa Fe: acumulados mensuales por encima de la media histórica, mayor recurrencia de tormentas fuertes o severas, saturación temprana de suelos y aumento de la escorrentía superficial hacia canales y arroyos. También advirtieron que “un aumento sostenido de lluvias en las altas cuencas de los ríos Paraná e Iguazú podría derivar en una crecida hacia el inicio de 2027”.
“Hablar de El Niño no siempre es hablar de mucha lluvia, es hablar de humedad, tormentas, precipitaciones abundantes, pero también aprender a sectorizar dónde van a ocurrir”, sostuvo Balchunas.
Preparativos en marcha
La agenda de obras públicas del segundo semestre en municipio y provincia está marcada por este pronóstico. Rosario realizará más de 300 intervenciones para prevenir anegamientos e inundaciones. El secretario de Gobierno de la ciudad, Sebastián Chale, confirmó que el plan se articula con la provincia para mejorar canales Salvat e Ibarlucea y los arroyos Ludueña y Saladillo. “Lo complementamos con el mismo trabajo en canales secundarios, emisarios y zanjas”, explicó.
Por su parte, el secretario de Protección Civil provincial, Marcos Escajadillo, detalló: “Venimos trabajando en pedidos estructurales como limpieza de canales, troncales y defensas, y no estructurales, que consiste en acompañar a intendentes y presidentes comunales en la elaboración de planes de contingencia. Nos preparamos para escenarios críticos de lluvias y tormentas”.
Balchunas insistió en la necesidad de estar preparados si las lluvias superan los 150 milímetros en un corto período: “Ninguna ciudad puede drenar rápidamente esa cantidad de agua. Tenemos que saber que la lluvia es un fenómeno que no podemos frenar, pero sí podemos estar preparados y concientizarnos para amortiguar el impacto”.