El niño prodigio del ajedrez chaqueño que ya cosecha 20 podios en 2026
Un niño de 11 años se convirtió en la revelación del ajedrez chaqueño con 20 podios en 2026. ¿Cómo logró tanto en tan poco tiempo?
El ajedrez en el Chaco tiene un presente brillante y un futuro aún más prometedor. Martín Chávez, un niño de 11 años, se ha convertido en una de las grandes revelaciones de la disciplina, acumulando una impresionante cantidad de logros en lo que va del año.
En una reciente entrevista en LA VOZ DEL CHACO, el histórico profesor Miguel Camacho y su joven alumno Martín Chávez compartieron sus experiencias, revelando los secretos detrás de este éxito y la realidad del ajedrez en la provincia.
¿Quién es Martín Chávez?
Martín comenzó a jugar al ajedrez a los 5 años, durante la pandemia, buscando una forma de entretenerse. Lo que empezó como un pasatiempo se transformó en una verdadera pasión que lo ha llevado a competir en distintos puntos del país.
“Empecé a jugar desde los 5 años, durante la pandemia, porque no tenía nada que hacer y estaba aburrido. A mí me gustaban los juegos de mesa y así fue como empezó a gustarme el ajedrez. Después me llevaron con profesores y fui mejorando”, relató el joven talento.
Su dedicación y esfuerzo se reflejan en los números: ya disputó 24 torneos en 2026 y consiguió 20 podios, incluyendo terceros puestos, medallas y otras distinciones. Entre sus logros recientes se destaca un trofeo obtenido en Chaco y sus participaciones en torneos de Formosa y Buenos Aires.
“Me estoy preparando con talleres, con personas y con profesores. Voy mejorando de a poquito mi apertura, mi estrategia y cada vez más lo que pienso”, explicó Martín.
La visión de un campeón
Lo que más llama la atención de Martín es su madurez para entender la competencia. A pesar de su corta edad, tiene claro que cada torneo es una oportunidad de aprendizaje.
“La participación es cada vez más difícil porque hay rivales más fuertes. Hay que ir conociendo las jugadas de los rivales y qué juegan exactamente. Cada vez se hace más difícil y voy a tratar de mejorar. Si pierdo, voy a mejorar para la próxima vez que me toque ese rival y voy a estar preparado”, afirmó con seguridad.
Esta mentalidad es clave en un deporte donde la derrota es tan importante como la victoria, y donde cada partida deja enseñanzas que permiten corregir errores.
El ajedrez: un deporte de cabeza y paciencia
Durante la entrevista, Miguel Camacho explicó las diferentes modalidades de competencia, desde las partidas rápidas “ping pong” de cinco minutos hasta las partidas lentas que pueden durar dos horas. En todas ellas, el jugador debe administrar su tiempo y mantener la concentración.
“El ajedrez obliga a pensar, anticiparse, tomar decisiones y mantener la concentración durante períodos prolongados”, destacó el profesor.
La realidad del ajedrez en Chaco
Camacho también se refirió a las diferencias entre el ajedrez chaqueño y el de otras regiones, como Buenos Aires, que concentra una gran cantidad de clubes y jugadores de elite. “Ellos tienen muchos clubes, mucha actividad y muchos chicos. Acá no tenemos tantos clubes ni tanto apoyo como ellos poseen por los años de actividad que tienen”, explicó.
Sin embargo, el profesor no pierde la esperanza y considera fundamental continuar generando torneos y espacios de entrenamiento para que los jóvenes chaqueños puedan competir y adquirir experiencia. “Siempre hay que organizar actividades para los chicos, porque los chicos son el futuro”, sostuvo.
La escuela de ajedrez de Camacho
Miguel Camacho desarrolla su actividad docente en su escuela de ajedrez, ubicada en Valle 396 en Resistencia. El espacio está abierto a personas de todas las edades, desde los 3 hasta los 100 años.
“Es para todas las edades, desde los 3 hasta los 100 años. Pueden elegir los días y horarios que tengan disponibles”, explicó. Además, destacó el valor inclusivo de la disciplina, ya que entre sus alumnos hay personas no videntes, chicos con síndrome de Down y personas con autismo.
“Yo tengo un señor que juega al fútbol, hace programas de radio y juega ajedrez siendo no vidente”, relató, mostrando la amplitud de posibilidades que ofrece este deporte.
El futuro del ajedrez chaqueño
La entrevista dejó en claro que el ajedrez chaqueño tiene historia, presente y futuro. Miguel Camacho representa la experiencia y la enseñanza, mientras que Martín Chávez es el símbolo de una nueva generación que llega con entusiasmo y disciplina.
Martín ya conoce las dificultades de los torneos, los nervios de una partida, la satisfacción de subir al podio y la importancia de aprender de una derrota. Su objetivo no es solo ganar trofeos, sino mejorar y seguir adquiriendo experiencia.
Mientras tanto, Camacho continúa abriendo las puertas de su escuela y generando espacios para que más chicos se acerquen al tablero. Porque el ajedrez, como quedó demostrado, es mucho más que mover piezas: es pensar antes de actuar, aprender de los errores y tener paciencia.
Al finalizar la entrevista, los protagonistas enviaron sus saludos. Camacho saludó “a todos los chicos y participantes de todo el país, a todos los padres y a las organizaciones, tanto de la Federación Chaqueña de Ajedrez como de la asociación”. Martín, por su parte, agradeció a su familia y saludó “a todos los ajedrecistas, a la asociación y a la Federación Chaqueña”.
Dos generaciones, un mismo tablero y una misma pasión: el ajedrez.