El niño que subió al carrito del 'demonio de Tasmania' y nunca volvió: la historia que estremece a Misiones
Un nene de 3 años desapareció en Las Vertientes. Lo que hallaron en la casa del vecino conmocionó a Misiones. ¿Cómo logró convencerlo?
En el barrio Las Vertientes de Posadas, un nene de tres años desapareció en cuestión de minutos. Lo que encontraron sus padres en la casa del vecino dejó al descubierto un crimen que todavía estremece a toda la provincia.
Rafael Lorenzo Saravia, conocido como "Aito", fue visto por última vez jugando en la calle. Su familia lo buscó desesperadamente hasta que una ventana reveló la escena más temida.
¿Quién era Tasmania?
Emilio Fabián Fernández no era un desconocido para la Justicia. Ya había matado a su pareja en 1992, pero un fallo lo declaró inimputable por "cierta insanía mental". Por eso terminó en el pabellón de inimputables de la Unidad Penal de Loreto.
Seis años después, sus familiares iniciaron los trámites para su liberación. El Tribunal Penal 2 de Posadas exigió dictámenes psiquiátricos y una junta médica del Poder Judicial. Además, un familiar debía responsabilizarse por él.
Tras pasar por el hospital neuropsiquiátrico Ramón Carrillo, en 2001 quedó libre y se mudó con su hermano.
El día que Aito desapareció
El 4 de agosto de 2004, alrededor de las 18.30, los vecinos notaron que el nene no aparecía. La búsqueda fue inmediata. Al llegar a la vivienda de Fernández, vieron por la ventana el cuerpo de Aito sobre la cama, desnudo y boca abajo.
La investigación reconstruyó el macabro plan: cerca de las 18, Tasmania circulaba en bicicleta con un carrito. Se cruzó con un grupo de chicos y convenció a Aito de subirse para dar un paseo.
Lo llevó a su casa, lo desnudó y abusó de él. La autopsia confirmó que mientras lo violaba, le apretaba el cuello y le comprimía el rostro contra el colchón. El nene murió por asfixia.
La bronca de los vecinos
La Policía llegó justo para impedir que los vecinos lincharan a Fernández. Pero la furia no se detuvo: a la madrugada siguiente, incendiaron la vivienda del asesino. Solo quedaron escombros.
Fernández confesó el crimen y desde entonces permanece internado, otra vez declarado inimputable.