El Niño se acerca: las claves para que tu rodeo no sufra las inundaciones
Un productor ganadero mira al cielo y ve que el agua puede llegar en cualquier momento. Lo que recomiendan los expertos para que su rodeo no quede en riesgo...
El Ministerio del Agro y la Producción de Misiones lanzó una serie de recomendaciones para que los productores ganaderos protejan su hacienda ante la llegada de lluvias intensas y posibles crecidas, en el marco del fenómeno de El Niño.
La cartera agraria, junto con COPROSA, SENASA, INTA y los municipios, busca anticiparse a los escenarios climáticos para reducir el impacto sobre la actividad y resguardar la sanidad animal.
Qué hacer antes de que suba el agua
El ministro Facundo López Sartori enfatizó que "la prevención es la principal herramienta" y que trabajan para que los productores cuenten con información y puedan decidir antes de que la situación se vuelva crítica.
Entre las medidas sugeridas, se destaca identificar potreros altos y zonas seguras para trasladar a los animales, además de prever alimento y agua segura.
Si es necesario evacuar, el traslado debe organizarse entre 24 y 48 horas antes de la llegada del agua, siempre que las condiciones lo permitan. Los arreos se deben hacer en grupos reducidos, evitando que los animales crucen corrientes de agua.
"No hay que esperar a que el agua llegue al establecimiento para decidir qué hacer", advirtió el subsecretario de Desarrollo y Producción Animal, Carlos Caraves, quien recomendó conocer las vías de salida y tener preparado el traslado para actuar de manera ordenada.
Si el agua ya llegó
Cuando la evacuación no sea posible, se aconseja abrir tranqueras y alambrados internos para que los animales puedan moverse solos hacia los sectores más elevados.
También se subrayó la importancia de mantener actualizado el RENSPA y la documentación, y de identificar al rodeo con pintura en aerosol veterinaria sobre el lomo para facilitar su reconocimiento en una emergencia.
La seguridad es prioridad: no se debe permitir que los animales ingresen a corrientes fuertes ni dejarlos atados o encerrados en corrales bajos.
Después de la inundación
Una vez que baje el nivel del agua, habrá que garantizar agua segura, revisar el estado de las pezuñas y reforzar el plan sanitario del establecimiento.
También se recomendó prestar atención a enfermedades como leptospirosis, rabia paresiante, babesia y anaplasmosis (tristeza bovina), e intensificar el control de garrapatas.
El Ministerio del Agro insistió en la necesidad de anticipar las acciones, mantener al día la documentación y priorizar el traslado de la hacienda hacia zonas altas con forraje disponible ante la posibilidad de un fenómeno hídrico.