El Niño se vuelve más fuerte: el dato que anticipa veranos de calor extremo
¿Qué tan fuerte puede llegar a ser este episodio de El Niño y cómo nos afectaría en los próximos meses?
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) lanzó una advertencia que preocupa a toda la región: el actual episodio de El Niño podría transformarse en uno de los más potentes desde que se monitorea el fenómeno, hace cuatro décadas. El organismo de Naciones Unidas estima que alcanzará su punto máximo hacia fin de año y que sus efectos sobre las temperaturas y las lluvias podrían sentirse hasta 2027.
La noticia golpea de lleno en un contexto donde las olas de calor ya son más frecuentes. Si bien El Niño no es causado por el cambio climático, los científicos creen que su presencia potenciará el calentamiento de un planeta que ya viene registrando marcas récord por la acumulación de gases de efecto invernadero.
Qué dice la OMM sobre el fenómeno
“El Niño está claramente establecido y se intensificará hasta convertirse en un fenómeno muy fuerte en los próximos meses”, afirmó la OMM. Su secretaria general, la argentina Celeste Saulo, fue contundente: el episodio “podría ser más potente que todo lo observado desde que arrancó nuestro monitoreo”.
El calentamiento anormal del océano Pacífico ecuatorial ya está modificando los patrones de vientos, presión y lluvias a miles de kilómetros. Para el trimestre septiembre-noviembre, la OMM prevé una mayor probabilidad de que las temperaturas superen lo normal en casi todas las zonas terrestres. En las últimas semanas, las anomalías en la superficie del Pacífico superaron los 2,5 °C respecto del promedio, y en algunas áreas subsuperficiales los valores fueron más de 8 °C por encima de lo habitual.
El impacto no será parejo. El Niño puede provocar sequías en partes de la Amazonía, Australia e Indonesia, alterar los monzones en India y cambiar los regímenes de lluvias en distintas zonas tropicales. En América Latina, Panamá y El Salvador ya declararon emergencias, y Ecuador activó una alerta roja.
Cómo prepararse para el calor extremo
Frente a la chance de veranos con olas de calor más largas, intensas y frecuentes, la prevención se vuelve clave. UNICEF recomienda revisar con anticipación los pronósticos de temperatura y humedad para organizar las actividades y evitar la exposición en las horas más calurosas del día.
También sugiere tener en casa un botiquín de emergencia con agua, sales de rehidratación oral, un termómetro, paños húmedos y elementos para refrescarse. Contar con los teléfonos de los servicios de salud y emergencias puede ser vital ante síntomas de estrés térmico.
Durante las jornadas de calor, conviene mantener la vivienda fresca: cerrar persianas y cortinas en las horas de mayor temperatura, abrir las ventanas por la noche y usar ventiladores o sistemas de enfriamiento cuando haya.
La hidratación debe ser constante, incluso si no hay sensación de sed. UNICEF aconseja usar ropa liviana, holgada y transpirable, permanecer a la sombra y evitar actividades físicas en los momentos más calurosos. Llevar una botella de agua y una toalla pequeña para humedecer el cuello también puede ayudar.
“No hay tiempo que perder”, advirtió Saulo, y pidió reforzar la prevención en sectores sensibles como la salud, el agua, la energía y la agricultura.