El Niño vuelve con todo: hasta 90% más de lluvias y un dolor de cabeza para el campo

El pronóstico para el último trimestre del año es contundente y no habla solo de lluvias: hay un dato que preocupa a los productores y que puede cambiar el ritmo de toda la campaña.

· 3 min de lectura
El Niño vuelve con todo: hasta 90% más de lluvias y un dolor de cabeza para el campo
El Niño vuelve con todo: hasta 90% más de lluvias y un dolor de cabeza para el campo

Tras tres campañas golpeadas por la sequía, el agro argentino se prepara para un giro climático radical: el fenómeno El Niño traerá lluvias muy por encima de lo normal, con picos de hasta un 90% más en diciembre. El cambio de panorama genera expectativas por la recuperación de los suelos, pero también enciende alarmas por el impacto en las tareas de siembra y cosecha.

Según los análisis de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el evento alcanzará una categoría de fuerte a muy fuerte hacia fines de año. La entidad ajustó un algoritmo estadístico creado en 2023, que procesa datos históricos de los últimos 50 años de 36 estaciones meteorológicas y los cruza con 10 modelos globales.

Lluvias en ascenso

Las proyecciones muestran un aumento progresivo de las precipitaciones. En octubre, el incremento estimado ronda el 30% respecto de la media histórica. Pero la brecha se amplía hacia el cierre del año: noviembre registraría un 70% más de lluvias, y diciembre —el mes de mayor actividad en el campo— podría llegar a un 90% por encima de los valores habituales.

Alfredo Elorriaga, consultor meteorológico de la BCR, señaló que la temperatura superficial del Pacífico creció de 1,25 a 1,8 grados en pocas semanas, con un calentamiento máximo proyectado de entre 2 y 3 puntos. Por sus dimensiones, el evento se asemeja al ciclo 2015/2016, que trajo tormentas de gran magnitud.

A diferencia de aquel antecedente, las proyecciones para 2027 indican una transición más temprana hacia la neutralidad, alrededor de abril. Además, las aguas frías del Atlántico previstas para fin de 2026 actuarían como freno a la humedad adicional en el este del país.

El desafío en el lote

El regreso de la humedad es una buena noticia para los suelos castigados, pero la concentración de lluvias plantea un cuello de botella logístico. El principal problema no será la falta de insumos, sino el barro y la escasez de días aptos para trabajar con maquinaria pesada.

El calendario se complica desde octubre, cuando los productores deberán sembrar la soja de primera en suelos saturados. Hacia fines de noviembre y en diciembre, las tareas se superponen: la cosecha de trigo coincidirá con la siembra de soja de segunda y del maíz tardío.

El maíz aparece como el cultivo más vulnerable. Al ser de alto valor por hectárea, tiene poca capacidad de recuperación si la emergencia se ve afectada por anegamientos. Los técnicos advierten que la siembra de maíz tardío en diciembre quedaría expuesta al pico del fenómeno, por lo que adelantar las siembras tempranas a fines de agosto o principios de septiembre surge como una estrategia para esquivar los temporales.

Desde la BCR recomiendan anticipación y optimización operativa. Con menos días de trabajo disponibles, cualquier demora en la siembra o la cosecha podría paralizar los planes. La ventana para decidir dentro del lote será extremadamente acotada.

Más para leer

Un libro de Sumampa revive los años de Ibarra en el Fortín de Abipones
Sociedad
Mercedes: suman 3.142 metros de cloacas y 453 conexiones en dos frentes de obra
Sociedad
Más de 100 niños en escena: así se vivió el Festival de las Infancias en General Pico
Sociedad
Granizo y viento en Posadas: Defensa Civil pide no alarmarse con los videos
Sociedad
Formación profesional sobre ruedas: las aulas móviles que llegan a los parajes neuquinos
Sociedad
Sol y 26 grados en La Banda: el pronóstico que invita a salir
Sociedad