El Niño ya azotó Misiones 23 veces este año: lo que viene no es lo peor
El Niño ya dejó 23 eventos severos en Misiones y los modelos marcan que la peor parte llega en los próximos meses. Hay familias evacuadas, una aldea guaraní bajo el agua y escuelas que ya se preparan como refugio: el plan que activó la Provincia y hasta cuándo se extiende la alerta.
Enrique Parra, subsecretario de Protección Civil de Misiones, hizo un balance de lo que dejó hasta ahora el fenómeno de El Niño en la provincia y adelantó que los meses más complicados todavía están por venir. Lo dijo en diálogo con Meta Data, el programa de televisión que produce El Territorio.
Según el funcionario, desde enero se registraron 23 eventos severos en territorio misionero. Arroyos desbordados, rutas cortadas, techos volados y cultivos destruidos son parte del saldo que dejó el fenómeno, que golpea tanto a la población como a la producción.
Un operativo que arrancó antes de que lloviera
Parra explicó que el monitoreo comenzó en noviembre del año pasado. La Nación, a través del Ministerio de Seguridad y de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), identificó siete provincias como las más expuestas: Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones. Con ese mapa sobre la mesa se armó una mesa federal de trabajo.
"El fenómeno ya está al 100%. Hace tres meses empezó y se va a extender a mayo-junio. Por supuesto, con picos, lo que dicen los diferentes modelos, de octubre, noviembre y diciembre", precisó.
La lluvia que cae acá no es la que desborda los ríos
Uno de los puntos que más insistió Parra es que el agua que complica a Misiones no siempre cae sobre la provincia. El Niño potencia lo que ya ocurre en cada zona: si hay viento, es más fuerte; si hay granizo, es más intenso; si llueve, caen más milímetros. Pero las crecidas más críticas del río Paraná y del Uruguay responden a lo que pasa en las cuencas altas, del lado brasileño.
"Los milímetros de agua en la provincia de Misiones tienen que ver con las lluvias en Brasil, que también está dentro del fenómeno de El Niño, porque es un evento regional", detalló. Por eso se ven crecientes excepcionales del Paraná, mientras que el Uruguay viene tranquilo en las últimas semanas. La excepción dentro de la provincia fue Andresito, con un arroyo desbordado y personas evacuadas.
Octubre, noviembre y diciembre: la etapa más crítica
Consultado sobre si se puede hablar de un momento crítico, Parra fue claro: los picos están marcados para octubre, noviembre y diciembre. Aclaró que no es matemático ni que el 31 de diciembre todo termina. "Posiblemente enero todavía tengamos y a medida que vayan entrando los meses en el año se va calmando", sostuvo.
Lo que viene después no será necesariamente más tranquilo en intensidad, pero sí más inestable: menos tormentas fuertes y menos granizo, aunque con el clásico mal tiempo de un día de lluvia y otro de sol. Ese escenario podría estirarse hasta mayo o junio.
¿El más intenso en 150 años?
Parra fue cauto. El Niño aparece con intensidad cada tres o cuatro años, pero este podría ubicarse entre los más fuertes de los últimos 150 años. "No puedo afirmar esto, lo dicen los científicos", aclaró. Lo que sí aseguró es que se trata del más intenso de los últimos 20 o 30 años.
Como referencia, mencionó los episodios de 2014, 2017-2018 y 2023. En ninguno de esos años hubo complicaciones en el río Paraná como las actuales. "Ya hace muchísimo tiempo que no hemos tenido un Niño intenso como ahora", afirmó.
Los números que dejan los eventos
El repaso de Parra incluyó algunos episodios concretos. Entre el 9 y el 11 de mayo, 12 municipios resultaron afectados y hubo 500 familias damnificadas. En ese marco se produjo el tornado de San Pedro, que dejó un fallecido.
El 3 de octubre, en cambio, las familias afectadas fueron 250, pero distribuidas en 20 municipios. La lógica cambia: menos impacto por localidad, pero un alcance territorial mayor. La proyección es que en alguna alerta se puedan ver 30 o 40 municipios afectados y en otra solo dos, pero con mucha más intensidad.
El último fin de semana, entre el viernes 23 y el sábado 24, hubo 130 familias asistidas en once municipios. Los más golpeados fueron Campo Grande, Dos de Mayo y Aristóbulo del Valle. En San Vicente, una aldea guaraní completa quedó bajo el agua: 110 personas fueron evacuadas el viernes a un salón comunitario cercano.
Alertas que se cumplen y autoprotección
La provincia está dividida en norte, centro y sur para el trabajo de Alerta Temprana, un área del Ministerio de Ecología que emite avisos diarios junto con el Servicio Meteorológico Nacional. Esos alertas se comparten con los intendentes para que las difundan por sus canales.
Parra remarcó que las advertencias se están cumpliendo casi siempre. "Prácticamente y en todos los últimos tres meses, cuando ha habido alerta naranja ha impactado", aseguró. No se puede saber en qué barrio o municipio caerá el granizo, pero sí que algún punto de la zona afectada va a sentir el golpe.
Por eso insistió en lo que desde Protección Civil llaman autoprotección: los recaudos que cada vecino puede tomar frente a una emergencia, más allá de los equipos de respuesta que trabajan las 24 horas.
Un plan de emergencia con más de 20 instituciones
Misiones fue la tercera provincia del país en contar con un plan de emergencia, creado en 2016 después de Mendoza y Jujuy. El plan involucra a más de 20 instituciones: fuerzas federales, policía, bomberos y todos los ministerios.
El 27 de mayo, el gobernador activó formalmente el plan y convocó a las máximas autoridades de cada organismo. Desde entonces se trabaja con un equipo amplio de contención que se traslada a cada municipio. La consigna para los intendentes es sumar a sus equipos a las fuerzas federales, los bomberos voluntarios, salud, educación, las iglesias y el voluntariado.
"Cuando hay emergencias importantes y por ejemplo tenemos centros evacuados, no alcanza con el personal municipal, necesitamos muchísima gente para contener", explicó Parra.
En esa línea, el Ministerio de Educación ya sacó una resolución hace unos dos meses y medio por pedido de los intendentes de la cuenca del río Uruguay: todas las escuelas que sean solicitadas funcionarán como centros de evacuación. El argumento es práctico: tienen baño, cocina y aulas que pueden convertirse en dormitorios.
Qué dice la ley sobre los recursos nacionales
Ante la consulta sobre aportes de la Nación, Parra recordó la ley de 2017 del Sinagir (Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo y la Protección Civil). La norma establece una cadena de respuesta: el intendente con su equipo local es el primer respondiente, con recursos económicos y humanos; si se ve superado, pide ayuda a la Provincia; y si la Provincia también queda desbordada, recurre a la Nación.
Por ahora, según el subsecretario, el trabajo se sostiene entre municipios y Provincia. "Por supuesto que vamos a hacer la demanda como corresponde y como la ley dice, de ser necesario, si nos supera", cerró.