El nombre de esta marca rosarina esconde un guiño que pocos conocen
Su abuelo fue mercachifle y él arrancó tocando puertas. Tres décadas después, la marca que nombró con una fecha muy especial sigue creciendo en Rosario. ¿Qué significa el 1410?
Víctor Soso eligió el nombre de su empresa textil con una referencia que muy pocos captan a simple vista. Detrás de "1410 Telas" hay una historia que combina oficio, familia y una fecha clave para el rubro.
El 14 de octubre se celebra el Día Mundial de las Costureras y justo un 14 de octubre Víctor Soso abrió su primer local céntrico en Rosario. De ahí salió el nombre que hoy identifica a la firma: 1410 Telas. La marca, que ya es un clásico de la ciudad, lleva tres décadas en la industria textil y ahora suma a la segunda generación.
Negocios de La Capital entrevistó a Víctor y a su hijo Jerónimo para repasar la historia del negocio y analizar cómo está el mercado de las telas.
De mercachifle a referente del rubro
Víctor conoció el oficio casi desde la cuna. Su abuelo fue mercachifle, como se llamaba a los vendedores que iban local por local ofreciendo sus productos. Luego su papá tuvo una fábrica de camisas, pero en 1995 Víctor decidió independizarse y arrancó de la misma manera: tocando puertas y vendiendo telas a terceros.
De ese aprendizaje familiar rescata un legado que marcó su forma de hacer negocios. "Aprendí el esfuerzo, la convicción de hacer las cosas bien y el respeto al comercio, que a veces no es tan respetado", recuerda.
Dos años después abrió su primer local en la zona oeste de Rosario. "Yo nací y crecí en el centro, pero en aquella época conocí una persona que vendía mucho por esa zona y pensé que había un buen mercado para crecer", cuenta. La experiencia fue tan buena que sumó un segundo local en Provincias Unidas y Montevideo. Y en pleno 2001, cuando la crisis golpeaba fuerte, se animó al centro: instaló el negocio sobre calle San Luis al 1400.
Con el tiempo llegó la consolidación. Compraron un inmueble propio y en 2009 se mudaron a la ubicación actual, en Corrientes 968.
Ese recorrido les dio un respaldo que valoran especialmente. "Nosotros hoy tenemos un respaldo y apoyo de proveedores por la trayectoria y el cumplimiento de la palabra. Porque cuando me ha pasado algo y he pedido tiempo, siempre me lo dieron", explica Víctor, que trabaja con algunos proveedores desde hace más de 20 años.
Adaptarse para no quedar afuera
Consultado sobre cómo atravesaron los distintos cambios económicos del país, Víctor tiene una mirada pragmática. "Nosotros nos vamos adaptando, no leemos la política", dice. Y agrega: "El negocio de las telas siempre fue fluctuando en el país. También vas fluctuando vos como empresario y tu clientela cambia, si pide una cosa, traemos eso que pide. Siempre nos mantuvimos a flote. Sin ningún sobresalto adaptándonos a lo que venía".
Hoy observa que el consumidor está cada vez más atento a las oportunidades y a los buenos precios. En ese terreno se mueven con comodidad: los años en el rubro les permiten negociar buenos acuerdos con los proveedores y trasladarlos a sus clientes.
La segunda generación ya está en marcha
Jerónimo Soso trabaja codo a codo con su padre. Es Licenciado en Gestión de Negocios Digitales y confiesa que desde chico le gustó la industria textil. Su padre recuerda una anécdota de cuando tenía apenas 5 años: "Jerónimo estaba en el local, había varios vendedores hablando más atrás y cuando entraron los clientes los llamó y les dijo: 'chicos, ventas'. Era realmente muy chico y fue muy gracioso".
La segunda generación no se limita a Jerónimo. Mateo Soso, su hermano, es ingeniero industrial y trabaja como consultor en la empresa familiar aportando ideas en el área de eficiencia. "Nos hizo sumar cinturones porta tijeras para que en el negocio sea más ágil la dinámica y las ventas", ejemplifica Víctor.
En el caso de Jerónimo, su aporte pasó por abrir el canal digital, arrancar con el e-commerce, sumar promociones en redes sociales y generar una nueva comunidad de clientes. También está en el mostrador, siguiendo el movimiento diario del negocio. Además, desde hace cuatro años viaja con su padre al exterior para ver las tendencias en telas y adelantarse a las temporadas.
"Lo que realmente nos apasiona es el desafío de estar siempre buscando algo nuevo y mantenernos en movimiento. Nos gusta escuchar a nuestros clientes y encontrar en cada momento la mejor propuesta para ellos. Y, sobre todo, disfrutamos del comercio y de todo lo que implica estar detrás de un negocio día a día", explica Jerónimo.
Tres canales de venta bien definidos
Los dueños de 1410 Telas cuidan especialmente a sus tres canales de venta: emprendedores, mayoristas y consumidor final. El primero está en expansión, con clientes que confeccionan para vender online. Jerónimo detalla que es un segmento al que siempre tratan de apoyar, y esa es también una filosofía de Víctor: "Nada se hace sólo en este mundo, siempre está alguien que te ayuda". Por eso a los emprendedores les ofrecen precios convenientes para que puedan producir sus confecciones.
El canal mayorista es clave para la empresa. Les venden a mercerías y a distintos locales de telas tanto en Rosario como en diferentes puntos del interior del país. Y el tercer canal es el más tradicional: el consumidor final que compra algo puntual para confeccionar una prenda.
En cuanto a la oferta, la variedad es amplia. Tienen desde retazos, un segmento fuerte porque es muy buscado por emprendedores y consumidores, hasta telas de uso cotidiano como lycra de algodón, jersey e interlock, con movimiento durante todo el año. A eso suman telas para prendas cómodas como gabardinas, morley o plush. La demanda cambia según la época: en verano se destaca el lino en todas sus variedades, mientras que en invierno mandan el polar y el darlon. También tienen un segmento de telas para cortinas y decoración, como rústicos o gasas de algodón.
Un futuro que sigue creciendo
Padre e hijo se ven para adelante. Ya alquilaron un nuevo espacio en el centro para usar como depósito y aseguran que juntos hacen una buena sinergia: Víctor aporta la experiencia en administración y el contacto con los proveedores, más la viveza de años en el comercio; Jerónimo suma las nuevas tendencias de venta digital y la energía para seguir creciendo en la industria textil.
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