El Nuevo Cuyo le da la espalda a Milei: la desaprobación roza el 75% y el desencanto juvenil explota
La desaprobación a Javier Milei trepa al 75% en Nuevo Cuyo y los jóvenes, su ex núcleo duro, lo abandonan. ¿Qué revela la encuesta de Bloomberg y AtlasIntel?
Un nuevo golpe para la Casa Rosada llega desde el corazón productivo del país. En la región de Nuevo Cuyo, que abarca Mendoza, San Juan, San Luis y La Rioja, la desaprobación al presidente Javier Milei escaló hasta casi el 75%, según el último relevamiento conjunto de Bloomberg y AtlasIntel.
El dato enciende alarmas en el oficialismo, ya que esa zona concentra proyectos mineros y de inversión clave para la gestión nacional. La narrativa de atracción de capitales no logra frenar el creciente malestar social.
¿Qué dice la encuesta?
El sondeo, realizado en siete países de Latinoamérica, muestra que la desaprobación general al mandatario argentino alcanzó el 62,4% en julio. Esto representa un salto de más de cuatro puntos respecto a la medición anterior. Pero el análisis por regiones revela que el rechazo en Cuyo es mucho más profundo que el promedio nacional.
El estudio, que monitorea el clima político y económico, expone un quiebre significativo en una geografía donde el discurso oficialista sobre el desarrollo extractivo pierde fuerza frente a la realidad cotidiana.
La juventud, el motor que se apaga
Uno de los datos más contundentes es la erosión de la base juvenil, que fue el núcleo duro de La Libertad Avanza desde sus orígenes. En ese segmento, la desaprobación se disparó hasta un alarmante 76,9%, lo que marca un giro radical en un sector que impulsó electoralmente al movimiento.
Esta caída paralela en la juventud y en los polos productivos regionales sugiere que el acompañamiento social se comprime justamente en los sectores que antes eran más permeables al discurso gubernamental.
¿Caída repentina o desgaste lento?
Los números no reflejan un colapso abrupto, sino más bien un deslizamiento paulatino con valles de estancamiento y leves repuntes interanuales. Se observa una sociedad atrapada entre la fatiga económica y un desencanto creciente, donde persiste cierta valoración de aspectos puntuales de la gestión, pero la expectativa futura se debilita mes a mes.
La política, sin salvadores
El malestar no se limita al oficialismo. Ningún dirigente, ni del oficialismo ni de la oposición, registra saldo positivo en su imagen pública. La crisis de representatividad es generalizada y el descontento con el Ejecutivo no es capitalizado por la dirigencia tradicional.
En este terreno difuso, un estudio complementario de la firma Rubikon Intel revela que un 60,9% de la población está dispuesta a evaluar alternativas con candidatos nuevos, ajenos tanto al kirchnerismo como a La Libertad Avanza. Un clima de desilusión que empieza a buscar respuestas fuera del espectro político dominante.