El nuevo golpe de Trump a la Argentina: aranceles del 10% que nadie esperaba
¿Sabés qué productos argentinos pagarán más para entrar a EE.UU.? La nueva ofensiva de Trump que pone en jaque el comercio bilateral.
Estados Unidos impondrá desde este viernes un arancel base del 10% a la Argentina y otras 59 naciones, en reemplazo de una tasa que expira el mismo día y que Donald Trump había fijado a comienzos de 2026. La medida, que afecta al 99,4% de las importaciones estadounidenses, se justifica en investigaciones por trabajo forzoso.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) confirmó este jueves que Argentina figura entre los países alcanzados. Los nuevos gravámenes se aplican bajo la Sección 301 y reemplazan a los aranceles indiscriminados que la Corte Suprema declaró inconstitucionales en febrero pasado.
¿Por qué apunta Trump a la Argentina?
El gobierno estadounidense argumenta que las 60 economías investigadas no aplican efectivamente la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso. "Los actos, políticas y prácticas de esas economías no son razonables", determinó el USTR el 2 de junio de 2026, según el comunicado oficial.
Argentina, que en febrero firmó un tratado recíproco de comercio e inversión con Estados Unidos, recibirá la tasa mínima del 10%. Otros países como Bangladesh, Canadá, México, India y el Reino Unido también están en ese grupo. En tanto, productos de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Suiza enfrentarán aranceles de entre el 10% y el 12,5%, mientras que el resto de las naciones investigadas pagarán un 12,5%.
El cambio de estrategia de Trump tras el revés judicial
La agenda comercial de Trump sufrió un duro golpe en febrero, cuando la Corte Suprema dictaminó que sus aranceles indiscriminados eran inconstitucionales, ya que solo el Congreso puede aprobar ese tipo de medidas. El presidente se vio obligado a reformular su plan y recurrió a investigaciones previas del USTR para imponer nuevas tasas.
Este tipo de aranceles, basados en trabajo forzoso, son más difíciles de impugnar para los países afectados o los importadores, similar a los que se aplican por motivos medioambientales o sanitarios. Brasil, por ejemplo, ya sufrió esta semana una nueva oleada de aranceles en algunos productos por investigaciones similares.
El USTR reconoció que "el presidente Trump está utilizando tanto los aranceles como los acuerdos comerciales para apoyar a los trabajadores estadounidenses y corregir los desequilibrios comerciales". La medida entrará en vigor este viernes y promete reconfigurar el comercio global.
