El nuevo jefe de fiscales de La Rioja ya definió a quiénes va a poner primero en su mira
El nuevo jefe de fiscales de La Rioja llega con un plan que cambia el orden de prioridades en la investigación del delito: las víctimas dejarán de ser un costado del expediente. Qué estructuras prevé crear y cómo impacta en cada causa.
La provincia tendrá un nuevo conductor al frente del Ministerio Público Fiscal y su llegada no será un simple recambio de nombres. Miguel Zárate asumirá como jefe de fiscales con un plan que apunta a reordenar de raíz cómo se investiga y se persigue el delito en La Rioja.
El eje central de esa transformación será un cambio de prioridades: la persecución penal dejará de mirar el expediente como un trámite y pondrá en el centro a las víctimas de los delitos.
Qué cambia con el nuevo esquema
Según se anticipó, el plan de transformación contempla la creación de fiscalías especializadas. Es decir, equipos dedicados a tipos de causas concretas, en lugar de un esquema general que reparte todo entre las mismas manos.
La lógica detrás de esa decisión es clara: mayor especialización para investigar mejor y, sobre todo, para que quien sufre un delito no quede librado a su suerte dentro del proceso.
Una conducción con perfil propio
Zárate llega al frente del organismo con la misión de imprimirle una dirección definida a la política criminal de la provincia. Su gestión deberá traducir ese anuncio en estructuras concretas y en resultados que se noten en las causas.
El desafío no es menor: reorganizar el Ministerio Público Fiscal implica mover piezas, definir prioridades y sostener en el tiempo un criterio que ponga a las víctimas primero. El plan ya está trazado; resta ver cómo se implementa.