El nuevo movimiento de los fondos que perdieron contra YPF y el plazo clave que buscan estirar
Los fondos que perdieron el juicio contra YPF buscan estirar los plazos en la Corte Suprema de EE.UU. ¿Qué hay detrás de este pedido? Los detalles que pueden cambiar el rumbo del caso.
Los fondos que sufrieron un revés judicial en su reclamo contra la Argentina por la expropiación de YPF ahora intentan ganar tiempo en la Corte Suprema de Estados Unidos. Pidieron una prórroga de 30 días para presentar su último recurso, una movida que podría definir el futuro del multimillonario litigio.
Se trata de Petersen y Eton Park, los fondos patrocinados por Burford Capital, que perdieron en primera instancia y vieron confirmado el fallo en contra por la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Ahora, su única alternativa judicial en territorio estadounidense es apelar ante el máximo tribunal, pero necesitan más tiempo para armar la presentación.
¿Cuál es el nuevo plazo que piden?
Los demandantes solicitaron formalmente que el plazo para presentar el writ of certiorari se extienda hasta el 30 de septiembre de 2026. En principio, el límite vence el 31 de agosto, es decir, 90 días después de la decisión de la Cámara de Apelaciones.
Como argumento principal, señalaron la carga de trabajo del abogado que los representa. Un detalle que no pasó desapercibido para los especialistas, ya que en este tipo de causas los plazos suelen ser rígidos.
La petición quedará en manos de la jueza Sonia Sotomayor, quien supervisa los casos que llegan desde la Cámara de Apelaciones de Nueva York. Si concede la extensión, los fondos tendrán aire hasta fin de septiembre; si la rechaza, deberán acelerar los tiempos.
El fallo que dio vuelta el caso
El origen de todo se remonta a la nacionalización del 51% de YPF en 2012. En primera instancia, la jueza Loretta Preska había condenado a la Argentina a pagar más de US$16.000 millones. Pero el 27 de marzo de 2026, la Cámara de Apelaciones revocó esa sentencia y dejó sin efecto la multa millonaria.
Ese giro inesperado fue un duro golpe para los fondos, que intentaron que la propia Cámara revisara la decisión con todos sus jueces. Sin embargo, el 2 de junio, el tribunal rechazó ese pedido. Desde entonces, la Corte Suprema de Estados Unidos se convirtió en la última carta que les queda.
Además, los demandantes anticiparon que, en paralelo, presentarán una demanda ante el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial. Una vía alternativa que podría mantener vivo el conflicto por años.
Mientras tanto, el Gobierno argentino sigue de cerca cada movimiento. La decisión de la Corte Suprema de EE.UU., ya sea otorgar o no la prórroga, marcará el ritmo de esta batalla legal que parece no tener final.