El nuevo pabellón que promete descomprimir el Penal de Chimbas: ¿cuándo estará listo?
¿Sabías que el Penal de Chimbas tiene más del doble de internos de los que puede albergar? El nuevo Sector 5 promete 236 celdas, pero no todo es tan simple. Los detalles que faltan y la fecha clave que nadie espera.
En el Penal de Chimbas, la urgencia por sumar espacio carcelario es crítica. Con más del doble de internos de los que puede albergar, las autoridades apuestan al flamante Sector 5, un edificio ultramoderno de 236 celdas individuales. Pero la obra civil ya está terminada y lo que falta son detalles que van desde los muebles hasta las cloacas.
¿Qué falta para que las celdas estén operativas?
El director del Servicio Penitenciario, Carlos Suárez, detalló que el Sector 5, ubicado en la calle Benavídez, ya tiene su estructura principal finalizada. Sin embargo, resta completar el equipamiento mobiliario y un tramo específico de los servicios de cloacas y suministros básicos. Además, se necesita construir su propia zona de requisa, que actualmente tiene un avance del 30 al 40% y se espera que esté lista para diciembre de este año. Sin ese puesto de control tecnológico, el sector no puede funcionar de forma autónoma.
Un diseño con inteligencia artificial
El nuevo pabellón no es una cárcel común. Cuenta con cuatro pabellones equipados con tecnología de avanzada, incluyendo cámaras con inteligencia artificial para reconocimiento facial. A pesar de la modernidad, Suárez proyectó que los internos recién podrían ocupar las celdas en 2027, sujeto a las partidas presupuestarias del Ministerio de Hacienda.
Mientras tanto, hay otros proyectos en marcha. En el corto plazo, se implementará un sistema modular para internos con condenas de hasta seis meses, con capacidad para 96 personas. También está en revisión administrativa la licitación para un futuro Sector 6, con características similares al actual.
Hacinamiento crónico y deuda federal
La realidad que impulsa estas obras es abrumadora: el Penal de Chimbas alberga 1.848 internos, cuando su capacidad ideal es de apenas 900 plazas. Ese excedente dificulta la reinserción y la clasificación de los presos. Por eso, el Sector 5 es visto como un paso clave para descomprimir las zonas superpobladas.
A esto se suma la deuda del Gobierno Nacional por el mantenimiento de internos federales. San Juan reclama el pago de esos fondos, que son vitales para sostener el sistema en un contexto de recursos escasos. La Nación se comprometió a regularizar los pagos, lo que aliviaría la presión financiera sobre la provincia.