El nuevo precio de Starlink que nadie esperaba y lo que esconden los planes
Starlink subió sus tarifas en Argentina, pero no todo es lo que parece: mientras algunos planes se encarecen, el equipo Mini bajó un 20%. ¿Qué hay detrás de los nuevos precios?
Starlink actualizó sus tarifas en Argentina desde abril de 2026 con subas de hasta el 16% en los planes residenciales, pero el ajuste llega con una baja en el costo de los equipos y zonas donde contratar el servicio puede costar casi 1,8 millones de pesos.
El servicio de Internet satelital de Elon Musk supera los 700 mil abonados en el país, crece a un 2% semanal y posiciona a la Argentina como uno de los mercados de mayor crecimiento a nivel global. Sin embargo, la red muestra señales de saturación en puntos críticos como el AMBA, Córdoba, Tierra del Fuego y Vaca Muerta.
¿Cuánto cuestan ahora los planes?
El plan Residencial Estándar pasa a costar 65.000 pesos mensuales, frente a los 56.100 pesos vigentes hasta marzo: un incremento nominal superior al 15%. La variante Residencial Lite sube de 38.000 a 45.000 pesos por mes.
La diferencia entre ambos planes no es solo el precio: Starlink administra el tráfico con un esquema de prioridad de red en horas pico (entre las 20.00 y las 22.00). El plan Estándar conserva prioridad alta y suele sostener velocidades superiores a 200 Mb/s. En Lite, la menor prioridad durante congestión puede traducirse en rangos de 50 a 100 Mb/s.
Planes itinerantes: precios para movilidad
Para quienes necesitan conectividad en movimiento, el plan de 50 GB se ofrece a 44.100 pesos con promoción por seis meses y luego sube a 63.000 pesos. El itinerante sin límite conserva 87.500 pesos como opción premium para uso continuo en ruta.
En el contexto macroeconómico del primer cuatrimestre de 2026, con proyecciones de inflación anual entre 24% y 26%, el salto nominal cercano al 16% en los abonos puede leerse como una baja relativa en términos reales si se considera la estabilidad previa de casi dos años.
Equipos más baratos y el nuevo modelo Mini
Mientras suben los abonos, el costo del equipamiento muestra una tendencia a la baja. El kit estándar (antena de última generación y router Wi-Fi 6) se consigue desde 374.999 pesos, con promociones puntuales que lo ubican aún más abajo según el canal de venta.
La novedad es Starlink Mini, un equipo portátil y de bajo consumo: pasó de 189.000 a 151.200 pesos en promoción, una reducción del 20%. Su formato, apto para transportar en mochila, apunta a trabajadores rurales y nómades digitales.
Zonas críticas: recargos y cupos
El éxito comercial trajo congestión en áreas específicas. En Tierra del Fuego, dar de alta una nueva antena puede exigir un desembolso inicial de 1.793.400 pesos, cifra que incluye un recargo por alta demanda para desincentivar incorporaciones hasta que se amplíe la capacidad satelital.
Un fenómeno similar se observa en el AMBA: usuarios reportan restricciones para contratar planes residenciales estándar y, en algunos casos, recurren transitoriamente a planes itinerantes.
Competencia y rendimiento real
En ciudades con fibra óptica, Starlink compite contra ofertas de operadores como Personal o Movistar: planes de 300 megas pueden ubicarse entre 26.000 y 33.000 pesos en promoción. La fortaleza del servicio satelital aparece sobre todo fuera de los grandes centros urbanos.
En la práctica, los usuarios reportan velocidades de descarga habituales entre 100 y 250 Mb/s, con picos que superan 400 Mb/s en zonas rurales de baja densidad de antenas. La latencia se estabiliza en torno de 20 a 40 milisegundos.
En regiones de clima extremo, como la Patagonia y la cordillera, el servicio suele mostrar mayor resiliencia que tendidos aéreos de fibra, aunque nevadas muy densas o lluvias torrenciales pueden generar micro cortes de pocos segundos.
De cara a los próximos meses, Starlink anticipa una integración gradual con otros rubros: confirmó planes para ofrecer conectividad Wi-Fi dentro de automóviles de pasajeros desde mayo.