El nuevo récord de las fotomultas en Neuquén y la infracción que nadie puede evitar
Las fotomultas en Neuquén alcanzan cifras récord: la invasión de la senda peatonal es la falta más común. ¿Cuánto tenés que pagar si te agarran?
La invasión de la senda peatonal se convirtió en la falta más común en Neuquén, con un 61% de las fotomultas. Un informe municipal revela que los conductores no respetan los cruces peatonales, y las cifras no dejan de crecer.
Las estadísticas, actualizadas al 31 de julio de 2026, muestran que seis de cada diez infracciones son por detenerse o avanzar sobre la senda. Esto no solo representa un problema de tránsito, sino un peligro real para los peatones, especialmente para los más vulnerables.
Los giros indebidos (19,8%) y el cruce con semáforo en rojo (19,3%) completan el podio de las faltas más repetidas.
¿Cuáles son los horarios de mayor riesgo?
El informe también identifica los momentos del día en que se cometen más infracciones. Los picos se dan al mediodía y a las 17 horas, con un 8,9% de los casos en cada franja. Son horas de alto tránsito por la actividad comercial, la salida de escuelas y el regreso a casa.
Desde las 7 de la mañana, el número de faltas va en aumento: 5,4% a las 7, 6% a las 8, 7,2% a las 9 y 7,9% a las 10. A las 11 alcanza el 8,5%, y llega al primer máximo a las 12. La tarde se mantiene alta: 8,6% a las 13, 8,2% a las 14, 8,4% a las 15 y 16, y otra vez 8,9% a las 17.
A partir de las 18, el registro comienza a bajar: 3,3% a las 19 y solo 1,5% después de las 20.
Multas que duelen: los nuevos montos
La actualización de la Unidad Fija a $1.805, vigente desde el 20 de mayo de 2026, disparó los valores de las sanciones. Algunas infracciones ya superan el millón de pesos.
La multa más alta es por cruzar con el semáforo en rojo: hasta $2.707.500. Le siguen usar el celular al conducir, circular sin cinturón o estacionar en doble fila, con un máximo de $902.500 cada una.
Realizar un giro indebido cuesta hasta $541.500, e invadir la senda peatonal, la falta más común, sale $361.000.
Estos montos reflejan una política más estricta para frenar conductas peligrosas. Pero la pregunta es: ¿los conductores cambiarán sus hábitos? Las cifras sugieren que todavía hay mucho trabajo por hacer.