El nuevo signo de la crisis: la ropa usada desembarca en los shoppings y ya hay un dato que lo confirma
Mientras las ventas de ropa nueva se derrumban, una cadena de indumentaria usada acaba de abrir en un shopping porteño y ya planea 25 locales más. ¿Qué está pasando con el consumo en Argentina?
La crisis económica empuja a los argentinos a cambiar hábitos de consumo. La venta de ropa usada, que durante años fue territorio de ferias y locales barriales, ahora se instala en los shoppings más exclusivos. La cadena Galpón de Ropa inauguró una sucursal de 112 metros cuadrados en el DOT de la Ciudad de Buenos Aires, un espacio que hasta hace poco era símbolo de las grandes marcas internacionales.
El fenómeno no es una simple tendencia sustentable. Es el termómetro de una economía doméstica que se deteriora: el modelo de austeridad con el que Javier Milei llegó a la Casa Rosada ya muestra su impacto en el consumo cotidiano.
De un garaje a los grandes paseos de compras
Fundada en 2012 por Gonzalo Posse y Juan Baez, la compañía pasó de operar en un garaje a consolidar una estructura de 100 empleados y 10 puntos de venta en territorio bonaerense. Circulan unas 40.000 prendas mensuales a través de un modelo que combina ocho centros de recepción física, donde los clientes entregan artículos para reventa o donación, con una plataforma de comercio electrónico.
Tras este primer paso en un centro comercial, la empresa proyecta acelerar su expansión con la meta de abrir 25 nuevos locales en los próximos 12 meses.
La industria textil, en caída libre
El avance de la llamada "moda circular" ocurre en un contexto de retracción de la industria textil tradicional. Según datos de la Cámara Industrial de la Indumentaria, las ventas del sector cayeron un 6,9% interanual en el tercer bimestre del año.
El relevamiento sectorial señala además que el 55% de las empresas registró caídas en su facturación, mientras que un 85% de las fábricas identificó a la falta de demanda como su principal obstáculo operativo, alcanzando el nivel más alto registrado en los últimos estudios de la entidad.
Esta dinámica local coincide con una tendencia global: el comercio de indumentaria usada crece a un ritmo superior al 10% anual, por encima del 4% que registra la moda convencional. Actualmente, la reventa representa cerca del 9% del mercado mundial de ropa y las proyecciones empresariales estiman que su participación podría alcanzar el 23% hacia el año 2030.
En este escenario, la penetración de tiendas de ropa de segunda mano en grandes paseos de compras refleja una transformación estructural en las pautas de consumo frente al deterioro del poder adquisitivo y el encarecimiento de la indumentaria nueva.