El número 10 que jugaba al fútbol en Godoy Cruz y escondía un secreto familiar explosivo
¿Qué hacía el hermano de una de las narcos más buscadas jugando un partido de fútbol barrial? Los detalles de la arriesgada operación que terminó con una captura clave en medio de la cancha.
Un partido de fútbol amateur en el oeste de Godoy Cruz se convirtió en el escenario de una captura de alto riesgo. La Policía contra el Narcotráfico detuvo a Luis Alfredo Vargas, hermano mayor de la jefa narco “Yaqui” Vargas, quien tenía un pedido de captura federal vigente. La operación se ejecutó en medio del juego, evitando disturbios en la zona de Huergo y Cipolletti.
La tarde del viernes, la información llegó concreta a los investigadores: Vargas iba a estar jugando al fútbol en las canchitas cercanas al supermercado Libertad. El dato activó a la Dirección de Inteligencia Criminal (DIC). Lo encontraron dentro de la cancha, vistiendo una camiseta número 10 blanca y azul con la inscripción “Macanakas” en la espalda.
¿Cómo fue el operativo sorpresa?
La situación era delicada. El partido de cinco contra cinco estaba en pleno desarrollo y alrededor había bastante gente. La consigna de los efectivos era clara: entrar y salir en pocos minutos para evitar cualquier enfrentamiento o disturbio. Se evaluó la estrategia y finalmente se decidió avanzar.
En cuestión de minutos llegó apoyo de efectivos uniformados, algunos equipados con escopetas. Mientras tanto, el personal de la PCN que ya estaba en el lugar se acercó lentamente hacia el campo de juego. El objetivo estaba perfectamente identificado. “No jugaba mal. Tocaba la pelota rápido”, ironizó después un efectivo que habló con El Sol.
La irrupción fue directa. Los policías ingresaron al predio y avanzaron entre los jugadores mientras el partido seguía disputándose. En medio de la sorpresa general, se acercaron al hombre señalado, lo tomaron por sorpresa y lo redujeron en el acto. Todo ocurrió en cuestión de segundos.
El traslado y su rol en la organización
Luis Alfredo Vargas fue retirado rápidamente del predio bajo la atónita mirada del resto de los presentes. La captura se concretó pasadas las 20:30 y sin incidentes. Inmediatamente fue trasladado a la Comisaría Sexta. Este lunes quedará alojado algunas horas en la Unidad 32, a disposición de la Justicia federal, con el objetivo de que pase a la cárcel federal de Cacheuta.
Según la investigación federal, Vargas cumplía un rol clave en la estructura narco familiar. Se lo señala como responsable del abastecimiento de estupefacientes para los quioscos de venta que operaban en distintos sectores del oeste de Godoy Cruz, como los asentamientos Campo Papa y La Esperanza.
Pese al pedido de captura que pesaba sobre él desde una causa iniciada en 2024, Vargas se movía con aparente normalidad. Incluso había intentado evitar la detención mediante la vía judicial. A fines del año pasado, su defensa presentó un pedido de exención de prisión ante la Justicia federal, que fue rechazado. Un posterior recurso de casación también fue declarado inadmisible por la Cámara Federal de Apelaciones el 29 de diciembre.
Un historial delictivo de larga data
Esta no era la primera vez que el hermano de la “Yaqui” terminaba detenido por narcotráfico. Su historial delictivo se remonta a abril de 2001, cuando fue arrestado por venta de drogas, recuperando la libertad condicional al año siguiente.
Luego, en octubre de 2010, volvió a caer en un operativo en Guaymallén donde investigadores detectaron el traslado de panes de marihuana. En esa ocasión se incautaron 190 kilos de la droga y Vargas fue condenado a siete años y medio de prisión.
Informantes revelaron a El Sol que otro reconocido hermano de la jefa narco, quien no tiene pedido de captura en esta megacausa pero ha sido mencionado en expedientes por hechos de sangre y comercio de drogas en los últimos 15 años, también se encontraba disputando ese mismo partido.
El contexto familiar de la megacausa
La captura de Luis Vargas se produjo apenas días después de que la Cámara Federal de Mendoza confirmara el procesamiento con prisión preventiva de Sandra Jaquelina “Yaqui” Vargas, señalada como la jefa máxima de la organización.
En ese mismo fallo también quedó ratificado el procesamiento de Mauro Jesús Gélvez Vargas, el único hijo varón de la mujer, acusado de tareas de logística y custodia armada. Las hijas mayores de la “Yaqui”, Silvina y Karen, también están procesadas junto a otras mujeres sospechadas de lavar grandes cantidades de dinero.
Mientras Luis Vargas inicia su camino hacia Cacheuta, otro de sus hermanos, Carlos Damián “Guatón” Vargas, continúa en la clandestinidad con pedido de captura. Se lo acusa de ser nexo con la Yaqui y uno de los máximos responsables de la distribución de drogas en los asentamientos del oeste godoicruceño.