El obispado apartó a un cura de Colonia Santa Rosa: qué encontró en la parroquia
El Obispado de la Nueva Orán apartó de forma cautelar al cura Enrique Javier Polo y abrió una investigación canónica. El comunicado habla de un "malestar" por la administración parroquial, pero no dice qué lo generó. ¿Qué pasó en Santa Rosa de Lima?
El Obispado de la Nueva Orán suspendió de forma cautelar al sacerdote Enrique Javier Polo y abrió una investigación canónica sobre lo que pasaba en la parroquia Santa Rosa de Lima, en Colonia Santa Rosa. La decisión la tomó el obispo fray Luis Antonio Scozzina y quedó plasmada en el comunicado oficial N.° 065/2026, con fecha del 24 de octubre, que después replicó la propia parroquia.
Qué dice el documento
El escrito oficial no anda con vueltas: la intervención se dispuso por el "malestar generado por la administración parroquial". Hasta ahí llega. No menciona qué hechos concretos provocaron ese malestar ni qué aspectos puntuales se van a investigar. Tampoco detalla si hubo denuncias formales de por medio.
Lo que sí aclara es el alcance de la medida. Se trata de una suspensión cautelar, no de una sanción definitiva. El texto no adelanta conclusiones sobre las responsabilidades que puedan surgir de la investigación ni fija plazos para terminarla.
Quién queda al frente
Mientras avanza la investigación, Rodrigo Maximiliano Barreto asumirá como administrador parroquial, según lo dispuesto por el Obispado. El comunicado no especifica cuánto tiempo durará su gestión ni cuándo se conocerán los resultados de las actuaciones.
El pedido a los fieles
Al difundir la resolución, la Parroquia Santa Rosa de Lima les pidió a los fieles acompañar este momento con serenidad, respeto y oración. También expresó su deseo de transitar la etapa con unidad, prudencia y esperanza, y solicitó rezar por los sacerdotes y por la comunidad.
Por ahora, la información oficial se limita a tres puntos: la apertura de la investigación canónica, la suspensión cautelar de Polo y la designación de un administrador transitorio. No se dieron a conocer más precisiones sobre los motivos del malestar que mencionó el Obispado.