El oficialismo acelera una reforma clave que podría cambiar la protección ambiental en zonas protegidas
Una reforma legislativa avanza a toda velocidad en el Congreso. ¿Qué cambios propone para las zonas protegidas y por qué genera tanta controversia?
El oficialismo en Diputados busca convertir en ley esta misma semana la reforma de la Ley de Glaciares, una iniciativa que habilitaría inversiones mineras en áreas hasta ahora protegidas y generó críticas de ambientalistas.
Según fuentes parlamentarias, el espacio de La Libertad Avanza confía en reunir los 129 votos necesarios para sesionar y avanzar con la aprobación definitiva del proyecto. Este ya cuenta con media sanción del Senado desde fines de febrero.
¿Cuál es el cronograma de la reforma?
El primer paso será este martes, cuando se reúna un plenario de las comisiones de Recursos Naturales y de Asuntos Constitucionales para emitir dictamen. El encuentro estará encabezado por José Peluc y Nicolás Mayoraz, respectivamente.
Incluirá exposiciones de gobernadores y especialistas antes de la firma del despacho. La sesión en el recinto está prevista para el miércoles 8 de abril.
¿Qué cambios propone el proyecto?
Uno de los puntos centrales es la modificación de los criterios de protección ambiental. La reforma busca redefinir las zonas periglaciares para permitir actividades de exploración y explotación económica en áreas que hasta ahora estaban vedadas.
Además, la iniciativa propone transferir mayor poder a las provincias para decidir qué territorios proteger, reduciendo la intervención del Estado nacional.
¿Quiénes respaldan esta iniciativa?
El proyecto está vinculado al esquema de promoción de inversiones del RIGI, incluido en la Ley de Bases sancionada en 2024. Es respaldado por gobernadores como Raúl Jalil, Marcelo Orrego, Gustavo Sáenz y Alfredo Cornejo, provincias con fuerte interés en el desarrollo minero.
¿Qué críticas ha generado?
El tratamiento exprés ya generó críticas de organizaciones ambientalistas y sectores de la oposición. Estos cuestionan tanto el contenido de la reforma como la velocidad del debate.
También hubo cuestionamientos por el desarrollo de las audiencias públicas, donde participaron cientos de expositores pero miles de inscriptos quedaron sin posibilidad de intervenir.
El oficialismo intentará cerrar el trámite legislativo en tiempo récord, en línea con el reclamo de provincias mineras.