El oleoducto que puede cambiar la balanza: Vaca Muerta pone primera para exportar más petróleo
El VMOS está listo y podría transformar las exportaciones de Vaca Muerta: ¿qué falta para que empiece a operar?
Vaca Muerta da un paso clave para ampliar la salida del petróleo argentino. El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) terminó su etapa de construcción y precomisionado, quedando listo para avanzar hacia la puesta en operación. Con 437 kilómetros de extensión, la obra apunta a mejorar de manera importante la capacidad para llevar el crudo de la Cuenca Neuquina hacia los mercados internacionales.
El proyecto está directamente ligado al crecimiento de Vaca Muerta y forma parte de un sistema pensado para transportar petróleo desde Neuquén hasta la costa de Río Negro. Cuando entre en funcionamiento, permitirá ampliar la capacidad de evacuación y abrir el camino para exportaciones que podrían superar los 550.000 barriles por día.
La construcción demandó 15 meses de trabajo y permitió completar el tendido previsto, además de las tareas de precomisionado y la resolución de los últimos pendientes. En junio, el sistema había alcanzado la condición de Apto para Funcionar (APF), un paso necesario antes de comenzar con la operación.
Para completar la obra se instalaron y soldaron unas 40.000 pulgadas de cañerías, con un trazado compuesto principalmente por tubos de 56 pulgadas. El sistema también incluye dos líneas de 30 pulgadas y otra de 20 pulgadas. El oleoducto será clave para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta y facilitar la salida de su producción.
A lo largo de los 437 kilómetros fue necesario realizar más de 76 cruces especiales. Uno de los trabajos más importantes fue el cruce del río Negro, que se resolvió mediante la técnica de perforación horizontal dirigida, conocida como HDD.
Este método permitió colocar la cañería por debajo del cauce sin tener que abrir una zanja a cielo abierto. En mayo se completó la prueba hidráulica de ese tramo y luego se realizó la conexión con el resto del oleoducto, lo que permitió darle continuidad al sistema.
Durante el pico de actividad, participaron más de 2.500 trabajadores, además de contratistas y proveedores que intervinieron en las distintas etapas del proyecto. Entre los hitos técnicos se destacó una jornada en la que se completaron 175 soldaduras automáticas. Ese ritmo permitió avanzar cerca de cuatro kilómetros de tendido en un solo día y fue clave para sostener el cronograma de construcción.