El operativo en un campamento forestal de Misiones que dejó a la vista lo que nadie quería mostrar
Se lo promocionaba como un modelo de sostenibilidad y empleo. El operativo en el lote forestal de la zona centro de Misiones terminó con actas por sueldos por debajo de la escala, sin ropa de trabajo y con dos peones viviendo en un rancho de nylon negro. Lo que encontraron adentro del campamento, en detalle.
Un operativo conjunto en un lote forestal de la zona centro de Misiones puso al descubierto una realidad que la actividad suele mantener lejos de los titulares: dos peones rurales vivían y trabajaban en condiciones de extrema precariedad, con salarios por debajo de la escala legal, sin ropa de trabajo y alojados en un rancho de madera cubierto con nylon negro.
La fiscalización fue llevada adelante por inspectores del RENATRE, del Ministerio de Trabajo y el subdelegado regional de la Seccional N° 1155 Oberá de UATRE, Carmelo Rojas. Según el reporte oficial del gremio, las irregularidades quedaron asentadas en actas tras la revisión documental y la inspección física del campamento donde los trabajadores residían de lunes a sábado.
Qué encontraron en el campamento
El relevamiento detectó fallas en cuatro frentes. En cuanto a la liquidación de haberes, los recibos de sueldo mostraban montos inferiores a los mínimos de la escala vigente y no coincidían con las tareas forestales efectivamente realizadas ni con la categoría declarada en los papeles.
En seguridad e indumentaria, no se había entregado ropa de trabajo ni elementos de protección personal (EPP) para las tareas de campo.
Las condiciones de habitabilidad eran igual de críticas: los peones pernoctaban en un rancho de madera precario con cubierta de nylon negro, sin suministro eléctrico, agua potable ni servicios sanitarios.
El saneamiento y la alimentación también presentaban graves deficiencias. El mismo pozo sin drenaje ni limpieza se usaba para el aseo personal y para el consumo de agua. El lugar no contaba con espacio ni enseres para cocinar, ni con heladera para conservar los alimentos.
El predio pertenecería a una reconocida empresa industrial instalada en Cerro Azul, que promueve la "sostenibilidad" de la actividad y la generación de empleo, según consignó el informe.
La escala que no se respetó
El hallazgo de remuneraciones por debajo del piso legal cobra mayor gravedad al contrastarse con los valores fijados por la Comisión Nacional de Trabajo Agrario (CNTA). El acuerdo entre UATRE y las entidades empleadoras estableció una pauta de aumentos escalonados para el personal permanente de prestación continua, aplicable entre julio y octubre de 2026.
Para la categoría Peón General, la escala mensual quedó así: julio, $1.144.473,80; agosto, $1.183.074,33; septiembre, $1.216.369,67; y octubre, $1.248.297,96, último tramo del cronograma. El esquema acumula una recomposición de $103.824,16 en el básico entre julio y octubre.
Esos valores constituyen el piso remunerativo y no el haber final, ya que deben sumarse complementos por antigüedad, zona desfavorable, categoría específica y funciones desempeñadas. La normativa también fija montos diferenciales para tractoristas, maquinistas, aplicadores de fitosanitarios, riego presurizado o cultivo de cáñamo, entre otras labores especializadas.
Desde UATRE ratificaron que continuarán con las recorridas operativas en las áreas rurales para erradicar la precarización, garantizar viviendas dignas y defender los derechos contemplados en el Régimen Nacional de Trabajo Agrario.
