El operativo en un campo de Anta que terminó con siete detenidos y un hallazgo inesperado
Ocuparon 2.500 hectáreas de una finca en Anta, alambraron, encerraron animales ajenos y hasta montaron retenes armados. La denuncia llegó a los medios nacionales y la Policía allanó el lugar. Lo que encontraron adentro complicó a más de uno.
Un operativo que duró tres días en el departamento Anta, Salta, terminó con siete personas detenidas y el secuestro de armas, herramientas y otros elementos que habrían sido utilizados para usurpar tierras y cometer otros delitos. El caso, que fue denunciado por El Tribuno y luego replicado por el diario Clarín, puso el foco en una modalidad que se repite en la zona y que tendría vínculos con la política local.
Cómo empezó todo
Todo comenzó cuando el administrador de la finca Santa Rita, propiedad de la empresa Agrosol S.A. radicada en Buenos Aires, denunció que un grupo de personas había instalado un campamento clandestino en el norte del predio y estaba extrayendo madera en grandes cantidades. La denuncia se radicó ante la Policía Rural y Ambiental de El Quebrachal.
Según la denuncia, mientras esto ocurría, los ocupantes alambraron parte de la propiedad, encerraron animales ajenos y hasta electrificaron el alambrado. El campo, de 11.800 hectáreas, está ubicado en el municipio de Talavera, al sureste de Salta, muy cerca de Santiago del Estero. La ruta más cercana queda a unos 11 kilómetros y por el lugar pasa un camino histórico llamado "El desvío de Segheso". La señal de celular es irregular o inexistente.
Un blanco fácil
Para las autoridades, esa distancia convirtió a estas tierras en un blanco fácil. En Salta y Santiago del Estero hay denuncias por bandas que usurpan terrenos, talan montes nativos sin autorización, extorsionan, roban ganado y explotan a trabajadores. "Son bandas que ocupan campos y que aprovechan las demoras de la Justicia", explicó a Clarín Jorge Neme, vicepresidente de Agrosol S.A.
Unas 2.500 hectáreas de la finca Santa Rita permanecen en manos de uno de estos grupos desde principios de 2026, denunciaron públicamente. El Tribuno ya había relatado las actividades ilícitas de estos grupos, uno de ellos liderado por el hijo de un exlegislador por Anta y dos cuñados del actual intendente de Rivadavia, uno de los municipios más pobres de la provincia.
El allanamiento y los detenidos
Con orden de allanamiento, la Policía halló en las 2.500 hectáreas usurpadas dos campamentos, personas armadas y elementos de prueba de las diversas actividades ilegales. El operativo duró tres días y los oficiales recorrieron los distintos sectores ocupados. Secuestraron hachas, motosierras, motoguadañas, puñales, ganchos, lazos, un camión con rastra, rollos de alambres y dos pistolas.
Detuvieron a siete personas, acusadas de abigeato y portación de armas de fuego. Cuatro de ellas —Juan Dalmasiano Díaz (52), Rafael Torres (38), Francisco Coccioli (34) y Juan Carlos Barvero (45)— están con prisión preventiva por resolución del Juzgado de Garantías de turno. En tanto, el juez decidió que Guillermo Bouhid (27), Víctor Gutiérrez (43) y Rodrigo Bermúdez (40) sigan el proceso en libertad, aunque la fiscalía no descarta ampliar los cargos. Según fuentes judiciales, ninguno de ellos tenía antecedentes penales.
El modus operandi
Una fuente de Anta describió el accionar de estas bandas: "Usurpan campos e instalan campamentos. Luego cierran caminos. Montan retenes y con personas armadas interrogan a todos los que pasan, además cobraban peaje a camiones que transitaban en sus dominios". Se sospecha que estos grupos están vinculados a la política en Salta.