El operativo que blindó la noche de Río Gallegos: cómo se controló el cierre de los boliches
El operativo desplegó Infantería, Canes y Motorizadas en las comisarías Primera, Segunda y Cuarta. El foco estuvo en el circuito nocturno, pero el resultado final no fue el que muchos esperaban.
La madrugada del domingo 11 de octubre en Río Gallegos tuvo un despliegue policial inusual. Las fuerzas provinciales montaron un cerrojo estratégico de control y saturación en puntos clave de la ciudad, con un foco especial en el circuito nocturno.
El operativo fue encabezado por la Dirección General de Operaciones y la Dirección Regional Sur, junto al Departamento Orden Urbano Zona Sur. Se sumaron efectivos de la Guardia de Infantería Zona Sur, la División Canes y el Grupo de Operaciones Motorizadas.
Dónde se instalaron los controles
Las cuadrillas de patrullaje y los puestos de verificación vehicular se distribuyeron en las jurisdicciones de las Comisarías Primera, Segunda y Cuarta. Hubo paradas preventivas y recorridas dinámicas en zonas de alta concurrencia, con identificación de transeúntes y revisión de documentación de automovilistas y motociclistas.
Uno de los ejes más sensibles fue la supervisión del circuito nocturno. Los efectivos montaron guardia permanente en las inmediaciones de las confiterías bailables y locales de esparcimiento, con especial atención al egreso seguro de los menores de edad y a la desconcentración ordenada de los jóvenes al cierre de los establecimientos.
Sin novedades de significación
Según pudo saber La Opinión Austral, el trabajo coordinado entre las distintas especialidades permitió disuadir cualquier conato de conflicto o alteración del orden público en las arterias donde suele concentrarse la noche galleguense. La presencia de las unidades motorizadas y la brigada canina aportaron fluidez a los controles y agilizaron la presencia preventiva en los barrios.
El balance final fue satisfactorio para las autoridades policiales: el operativo concluyó sin que se registraran novedades de significación, contravenciones mayores ni hechos delictivos.