El operativo que desnudó lo que se cocinaba en Bermejo: cinco casas, cuatro apellidos y un arsenal
Una mujer abrió la puerta y confesó lo que tenía adentro. Lo que los efectivos encontraron en las otras cuatro casas de Bermejo terminó de armar el rompecabezas: trampas, cueros, armas y un detalle que la Policía Rural no esperaba.
Un despliegue de la Policía Rural en la localidad de Bermejo, en Caucete, terminó con cuatro hombres detenidos y un secuestro que mezcla armas, trampas y carne de animales silvestres. Los procedimientos se hicieron bajo la orden de la jueza del Juzgado de Paz Letrado de Caucete, que habilitó cinco allanamientos simultáneos para desarmar los puntos donde se movía la caza furtiva en la zona.
La investigación apuntó a una red de actividad ilegal que, según las autoridades, operaba en distintos domicilios del departamento. En cada casa encontraron piezas que, en conjunto, dibujan el modus operandi: captura, faena y acopio.
Lo que apareció en cada vivienda
En la primera intervención, los efectivos se llevaron dos jaulas para aves, una trampa de piso para zorros, sierras metálicas, cuchillos de carnicero y trenzados de cuero crudo. La moradora del lugar reconoció tener unos 8,5 kilos de carne de jabalí, que quedaron decomisados.
El segundo allanamiento derivó en la aprehensión de un hombre de apellido Malla, mayor de edad. De su domicilio salieron trampas para zorros, boleadoras, maneas, herramientas de corte, arreadores y cueros completos de vacuno. La Justicia dispuso que quedara alojado en la Comisaría 9ª.
En el tercer punto, la Policía detuvo a un hombre de apellido Ávila. Allí secuestraron tres trampas de piso, una jaula metálica, boleadoras, cueros y una escopeta de doble caño calibre 16 —con uno de los cañones dañado y sin marca visible— junto a tres cartuchos calibre 12. Ávila también fue trasladado a la seccional caucetera.
El cuarto operativo terminó con la detención de un hombre de apellido Ferreyra. La inspección dejó un quirquincho congelado, un cuero que sería de guanaco, dos patas de ñandú, trampas metálicas, siete cuchillos con sus fundas, ganchos, chairas y boleadoras.
El quinto allanamiento se hizo en la casa de un hombre de apellido Carrasco, en el barrio César Aguilar. Los agentes encontraron un revólver calibre 22 corto con municiones, un sable con empuñadura de bronce, trampas, sierras y aves en cautiverio: dos benteveos y una diuca. Además, incautaron productos cárnicos en mal estado de conservación, entre ellos 11 kilos de carne vacuna, 5 kilos de masa para chorizos y 5 kilos de tocino. Carrasco quedó en la Comisaría 9ª a disposición del juzgado interviniente.
Qué se busca desmantelar
Fuentes del caso señalaron que los cinco allanamientos simultáneos apuntaron a cortar la cadena de faena y comercialización que se abastecía de fauna silvestre y de animales domésticos. La presencia de trampas, cueros y carne en distintos domicilios sugiere que los detenidos no actuaban de manera aislada, aunque la investigación debe confirmarlo.
Los cuatro hombres quedaron a disposición de la Justicia de Caucete. La causa sigue abierta y no se descartan nuevas medidas en la zona.