El oro no para de subir y en Santa Cruz ya se preguntan qué pasará con la minería
El oro cotiza a 4.348,99 dólares por onza y en Santa Cruz nadie quiere quedar afuera de la jugada. Pero hay un detalle que los números no muestran.
El precio internacional del oro volvió a moverse y encendió las alarmas y las esperanzas en Santa Cruz. Según datos de mercado, la onza cotiza a 4.348,99 dólares, un 0,71% más que el cierre anterior de 4.318,44 dólares, una suba de 30,56 dólares que no pasa desapercibida en una provincia donde la minería es una de las principales actividades económicas.
El movimiento no es un hecho aislado. En las últimas semanas, el metal precioso osciló entre un piso de 4.292,56 dólares y un techo de 4.402,67 dólares por onza. Esa volatilidad es típica de un activo que los inversores eligen como refugio cuando la incertidumbre política y económica aprieta a nivel global.
¿Qué significa este número para Río Gallegos y la provincia?
Para las empresas mineras que operan en la región, un oro más caro puede traducirse en mayores ingresos. Ese flujo de dinero, a su vez, podría derramar en inversiones y en la generación de empleo local, aunque el impacto real depende de múltiples factores que exceden la simple cotización.
Del otro lado de la balanza, los costos de producción y la cadena de suministro local también sienten el efecto. Un precio alto no garantiza automáticamente beneficios para todos los eslabones: la logística, los insumos y la mano de obra juegan su propio partido.
Lo que viene
Los analistas del mercado anticipan que la tendencia alcista podría mantenerse, impulsada por la incertidumbre política internacional y las decisiones que tomen los bancos centrales sobre las tasas de interés. En ese escenario, los actores económicos de Santa Cruz que dependen del oro tienen un desafío doble: aprovechar el buen momento y, al mismo tiempo, prepararse para los vaivenes que ya mostró el mercado en las últimas semanas.