El oro toca máximos de siete semanas y el mercado mira a Ormuz
El oro sube a máximos de siete semanas mientras se avanza en un acuerdo para reabrir Ormuz. ¿Qué impacto tendrá en las tasas de la Fed?
La tensión en el golfo Pérsico parece encontrar una salida. Mientras los inversores siguen atentos a las negociaciones entre Irán y Omán para reabrir el estrecho de Ormuz, el oro se dispara a niveles que no se veían en casi dos meses y las divisas muestran señales de estabilidad.
El metal precioso al contado subió un 0,4% y cotiza a 4.261,86 dólares por onza, cerca de su pico de siete semanas. El impulso llegó después de la fuerte escalada del miércoles, cuando el oro alcanzó su valor más alto desde hace semanas.
¿Qué está moviendo al mercado? La expectativa de que el acuerdo entre Irán y Omán pueda ordenar el tránsito marítimo en el golfo Pérsico, tras cinco meses de tensiones. Si el flujo petrolero se restablece, bajarían los temores a una nueva ola inflacionaria global.
¿Qué pasa con las tasas de la Fed?
La posibilidad de que se normalice el transporte de crudo también impacta en las apuestas sobre la política monetaria de Estados Unidos. Las chances de que la Reserva Federal suba las tasas en su reunión de septiembre cayeron del 67% al 55%, según los futuros de tasas.
En el mercado cambiario, el índice dólar repuntó levemente un 0,1% hasta las 99,77 unidades, alejándose de los mínimos de seis semanas que marcó al inicio de la jornada. El yen japonés, por su parte, se mantiene firme en 157,85 unidades por dólar, aunque cede parte de las ganancias que había logrado tras las recientes intervenciones estatales.
El euro y la libra esterlina, mientras tanto, retrocedieron un 0,1% cada uno, cotizando a 1,1542 y 1,346 dólares respectivamente.
¿Qué esperan los inversores?
El foco ahora está puesto en el informe oficial de nóminas no agrícolas de Estados Unidos, que se publicará este viernes. Los datos privados de julio mostraron una desaceleración en la creación de empleo, y los analistas coinciden en que un informe laboral más débil de lo esperado podría definir la trayectoria de la Fed para lo que resta del año y el rumbo del billete verde.
Con información de Reuters.