El oscuro rastro digital que dejó el joven antes del crimen que conmocionó a todos
¿Qué encontraron las autoridades al revisar las redes sociales del estudiante? Los detalles que nadie esperaba y que ahora son clave en la investigación del doble crimen.
Las redes sociales de un estudiante de psicología de 22 años revelan un patrón de odio que ahora la Justicia investiga como posible catalizador de un doble crimen. Valentín Alcida, acusado de matar a su novia Sophia Civarelli (22) y luego suicidarse, mantenía en X un perfil cargado de comentarios homofóbicos, racistas y misóginos, junto con un fanatismo político que llamaba explícitamente a la violencia.
Rosario3 accedió a su cuenta de X (@AlcidaValen), donde se definía como “Argentino, de derecha y león”, en clara alusión al presidente Javier Milei. Compartía frecuentemente mensajes de apoyo al Jefe de Estado con la retórica de “neoliberales contra el resto”.

Pero lo más alarmante eran sus publicaciones que denigraban sistemáticamente a mujeres y a la comunidad LGBTQ+. Frases como “Los putos no deberían opinar” o “solo hay una solución: plomo” formaban parte de su actividad en la red social durante el último año.


¿Qué más publicaba en sus redes?
El joven estudiante solía republicar memes que banalizaban los femicidios, incluyendo una imagen del actor Tobey Maguire con la frase “Tal vez el femicidio te hará reflexionar”. También realizaba comentarios despectivos hacia mujeres que elegían mostrarse de forma independiente en plataformas digitales.
Su racismo también quedaba expuesto en publicaciones donde se refería a algunas personas como “estos negritos” o “negros de mierda”, mostrando un patrón de intolerancia que abarcaba múltiples dimensiones.


¿Cómo conecta la Justicia este perfil digital con el crimen?
Lejos de tratarse de comentarios aislados, estas publicaciones ayudan a reconstruir el perfil psicológico de un joven que finalmente llevó a la práctica la violencia que pregonaba en la virtualidad. Opiniones como “preferiría bendecir un pedazo de hielo que a parejas homosexuales” hoy cobran un significado escalofriante tras los hechos ocurridos.
La investigación judicial ahora analiza minuciosamente si este entorno digital de odio y radicalización funcionó como catalizador para el trágico desenlace que terminó con la vida de Sophia Civarelli. El caso vuelve a poner bajo la lupa la peligrosidad real de los discursos de intolerancia que circulan en plataformas sociales y cómo pueden trascender el mundo virtual.