El pabellón de Jujuy donde 8 mujeres se preparan para volver a ver a sus hijos
Un pabellón con ocho camas y un equipo que trabaja puertas adentro del Servicio Penitenciario Nº 3. Lo que ocurre con los vínculos que parecían perdidos es lo que ellas mismas cuentan.
En el Servicio Penitenciario Nº 3 de Jujuy funciona desde hace un año la Comunidad Terapéutica de Adicciones para Mujeres, un espacio pensado para internas que atraviesan problemas de consumo y salud mental. Allí, alrededor de 30 mujeres reciben tratamiento integral, según informó la institución.
Carina Solano, integrante del equipo técnico, explicó cómo se organiza la atención y destacó el valor de contar con un ámbito específico dentro del sistema penitenciario. "Estamos muy contentos, felices de festejar un año más de la Comunidad Terapéutica de Adicciones para Mujeres en el Servicio Penitenciario Nº 3 de Jujuy", señaló.
El objetivo, según detalló, es ofrecer un espacio cuidado donde las mujeres accedan a herramientas para trabajar sobre sus consumos, su salud mental y sus vínculos, con la mira puesta en su futura inclusión en la sociedad.
Dos formas de transitar el tratamiento
El programa contempla dos modalidades. La primera es ambulatoria: el equipo técnico trabaja dentro del establecimiento penitenciario y hoy reúne a alrededor de 20 usuarias. La segunda implica internación completa en un pabellón específico llamado Comunidad Terapéutica, que cuenta con ocho camas.
Solano precisó que se trata de personas que llegan al sistema penitenciario con problemas de adicciones y que, en muchos casos, comenzaron a consumir a edades tempranas. Para algunas, esta es la primera oportunidad de acceder a un tratamiento integral.
Un abordaje que excede la adicción
La propuesta incluye talleres educativos, yoga, actividades laborales, huerta, educación física, grupos terapéuticos y entrevistas individuales. También incorpora a las familias mediante terapia multifamiliar, con el fin de trabajar los vínculos y acompañar los procesos de las internas.
El objetivo es que las mujeres incorporen herramientas para afrontar distintas situaciones una vez que recuperen la libertad. "Se preparan para hacerse responsables de toda su vida en general. Ese es el objetivo", sostuvo Solano.
Entre los aspectos que la integrante del equipo destaca está el impacto sobre los lazos familiares, sobre todo con los hijos. "Ellas pueden volver a revincularse con sus hijos", afirmó. Con el acompañamiento, agrega, empiezan a notarse cambios: "Empezamos a ver cómo cambian pensamientos, deseos, posiciones frente a la vida".
Desde la Comunidad Terapéutica apuntan a trabajar de manera progresiva sobre las dificultades vinculadas a las adicciones, fortalecer los vínculos y generar herramientas para una futura reinserción social. El abordaje combina salud mental, rehabilitación, educación, actividad física, capacitación, trabajo con las familias y acompañamiento terapéutico.