El pacto secreto que convierte a las aerolíneas de EE.UU. en la nueva arma del ICE
Una pareja de inmigrantes se presentó en un aeropuerto de Alabama con su petición de residencia en trámite. Horas después, estaba detenida. Detrás de ese caso hay un acuerdo entre el ICE y la TSA que ya identificó a más de 1200 personas en 15 aeropuertos de EE.UU.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ya no necesita tocar la puerta de una casa para detener a un inmigrante. Le alcanza con esperarlo en la puerta de embarque. Un acuerdo con la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) le permitió cruzar los datos de los pasajeros con sus propias bases y así identificar a más de 1200 personas en al menos 15 aeropuertos de Estados Unidos, según informó Reuters.
El mecanismo detrás de las detenciones
La clave está en la Regla Final de Vuelo Seguro, una norma que obliga a las aerolíneas a recopilar y verificar la información de cada pasajero antes de emitir la tarjeta de embarque. Ese registro no queda solo en manos de la aerolínea: se cruza con las bases de datos del ICE.
Así, los agentes pueden comparar los datos en tiempo real y actuar sin necesidad de investigaciones previas ni de visitas a domicilios. El sistema les permitió detectar a más de 1200 personas en al menos 15 terminales aéreas.
Quiénes quedaron atrapados en el cruce
Según Reuters, el ICE apuntó a personas que habían excedido el plazo de su visa, aunque después hubieran pedido asilo o se hubieran casado con un ciudadano estadounidense, y por lo tanto tuvieran una vía hacia un estatus legal.
Dos casos testigo: Dolores Mendoza, de 62 años, y Roberto Avalos, de 64, fueron detenidos en el aeropuerto de Birmingham, Alabama. No tienen antecedentes penales y tienen una petición de residencia pendiente, de acuerdo con la agencia de noticias.
Más arrestos, pero las deportaciones no se movieron
El pacto entre el ICE y la TSA coincidió con un salto en las detenciones. Según Reuters, los arrestos llegaron a casi 51.000 en agosto, un récord por tercer mes consecutivo.
Sin embargo, las deportaciones se mantuvieron en torno a 1200 por día, la misma cifra que en mayo, cuando hubo unos 19.000 arrestos menos. Es decir: más detenidos, pero la misma cantidad de expulsiones diarias.
Además, según datos del Deportation Data Project analizados por Reuters, menos de una cuarta parte de los arrestados en julio tenía condenas penales.
Los límites logísticos que frenan las expulsiones
El cuello de botella no está solo en los aeropuertos. Reuters informó que seis aviones Boeing 737 comprados para deportar siguen en revisión de la Administración Federal de Aviación (FAA) y todavía no operan.
A eso se suma que algunos países receptores limitan el número de personas que aceptan por vuelo, lo que restringe la capacidad real de expulsión.
La versión de la Casa Blanca
Consultada por Reuters, la portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, defendió la política migratoria: “Gracias a las estrictas políticas de control migratorio del presidente Trump, tres millones de inmigrantes indocumentados han abandonado EE.UU.”, declaró.