El pacto secreto que sellaron Zunino y Gladys en Gran Hermano: “Si me voy antes te espero”
Entre celos, risas y una promesa que podría cambiar el juego, Gladys y Zunino avanzan en su vínculo dentro de la casa. ¿Qué límite le puso ella?
La creciente cercanía entre Zunino y Gladys, La Bomba Tucumana, dentro de Gran Hermano derivó en un nuevo foco de tensión en la casa, con cruces directos, escenas de seducción y un vínculo que ya impacta en la dinámica del juego. La relación, que combina halagos, promesas y momentos de complicidad, generó reacciones entre los participantes y tuvo su punto más álgido en una discusión con Luana durante la cena de nominados.
El conflicto estalló cuando Luana acusó a Gladys de haberle “robado al marido”, en alusión al acercamiento con Zunino. La cantante respondió con dureza: “Yo no vine acá a acostarme con nadie. Capaz que vos sí”, lo que desató un intercambio tenso que evidenció celos y fracturas en la convivencia. Aunque Luana intentó bajar el tono y recordó haber pedido disculpas, Gladys se mantuvo firme y cerró: “Con vos no podría convivir nunca”.
¿Qué se dijeron en el patio?
En paralelo, el vínculo entre Zunino y Gladys continuó consolidándose con gestos afectuosos y declaraciones explícitas. En el patio, él elogió su belleza al natural y ella respondió entre risas y cierta timidez. Más tarde, hablaron sobre la posibilidad de mantener una relación fuera del reality, dejando entrever un acuerdo implícito de continuar el vínculo: “Si me voy antes te espero”, prometió él, a lo que ella respondió: “Sí, quiero”.
La diferencia de edad, un tema sin barreras
La diferencia de edad también fue tema de conversación. Gladys sostuvo que no es un impedimento para conectar y compartió su experiencia con parejas más jóvenes, abriendo la puerta a que el vínculo trascienda el juego.
En el confesionario, Zunino reconoció el impacto de la relación en su experiencia dentro de la casa: “¿En qué quilombo me metí?”, expresó entre sorpresa y humor.
El acercamiento no pasó desapercibido en la convivencia ni ante las cámaras. Bailes, bromas y momentos compartidos en fiestas y espacios comunes reforzaron la complicidad entre ambos, aunque también provocaron incomodidades. En una de esas escenas, Gladys le marcó límites con humor: “Me hacés dar vergüenza… dejá de molestarme”.
Así, la relación entre Zunino y Gladys se consolidó como uno de los ejes narrativos del programa, combinando romance, estrategia y conflicto, con efectos directos en el clima dentro de la casa.