El pan en Santa Rosa ya no costará lo mismo: el insumo clave subió y los panaderos avisan
El insumo clave de las panaderías pegó un salto y los panaderos de Santa Rosa ya avisan cómo lo van a trasladar al mostrador. La modalidad que eligieron para no perder clientes y el rango de precios que hoy manejan en la ciudad.
La harina, principal insumo de las panaderías, aumentó más del 10% en los últimos días y el alza ya se traslada al precio del pan en Santa Rosa. La secretaria de la Cámara de Panaderos de La Pampa, Belén Fernández, confirmó a Diario Textual que la suba se aplicará de forma gradual.
“La suba es paulatina, en dos o tres semanas, para no perder más clientes. Cada panadero tiene su forma”, explicó Fernández. La dirigente evitó arriesgar un precio único porque, según detalló, cada comercio trabaja con realidades distintas.
Cuánto subió la harina y cómo impacta en la bolsa
Los molinos harineros aplicaron un aumento del 10% cuando comenzó la suba internacional del trigo y sumaron otro 10% adicional en los primeros días de septiembre. Así, la bolsa de harina de 25 kilos que se pagaba alrededor de $15.700 en la puerta del molino hoy cuesta cerca de $18.500. Algunos tipos especiales del producto pueden llegar hasta $20.000 por bolsa.
Ese incremento se traslada de manera inevitable al mostrador, aunque no de un día para el otro. La modalidad elegida por los panaderos es dosificar el ajuste para no espantar a la clientela en un contexto de consumo golpeado.
Por qué el precio del kilo varía tanto en la ciudad
Consultada sobre el valor final del kilo de pan, Fernández fue cauta: “Hoy no podemos dar un precio del kilo porque cada panadero trabaja con un tipo de harina diferente, otros son ellos mismos quienes lo elaboran y no tienen empleados, algunos tienen que pagar alquiler y otros no, y todo eso incide en el precio final. Por eso no me arriesgo a dar valores”.
La dispersión es amplia. Según la referente del sector, en Santa Rosa el kilo de pan se encuentra desde $1.500 hasta $4.000, y en esa diferencia influyen todos los componentes que mencionó: el tipo de harina, la escala del negocio, la mano de obra y los costos fijos.
El ajuste llega en un momento en que la inflación en alimentos presiona sobre los bolsillos y los panaderos intentan sostener las ventas sin resignar rentabilidad. La suba escalonada, coinciden en el sector, es la estrategia para atravesar el mes sin perder más clientes.