El Papa advirtió en la UNESCO que la IA no puede responder la pregunta más humana de todas

El Papa León XIV habló en la UNESCO y advirtió que la IA avanza sobre algo que nos toca a todos: la vida empieza a medirse como mercancía. Qué dijo sobre el sentido de la existencia y por qué su mensaje incomoda.

· 3 min de lectura
El Papa advirtió en la UNESCO que la IA no puede responder la pregunta más humana de todas
El Papa advirtió en la UNESCO que la IA no puede responder la pregunta más humana de todas

El Papa León XIV habló en la sede de la UNESCO en París y dejó una frase que sacudió el auditorio: la inteligencia artificial "no puede responder preguntas sobre el sentido de la existencia humana". Ante el organismo internacional, el Pontífice advirtió que el avance de estos sistemas profundiza un proceso de deshumanización en el que la vida de las personas empieza a medirse con criterios de productividad.

"La inteligencia artificial agrava este problema: si bien estos sistemas son capaces de correlacionar datos, no pueden responder preguntas sobre el sentido de la existencia humana, que se fundamenta en la experiencia vivida. Sin embargo, los seres humanos no pueden vivir sin sentido. El sentido es el oxígeno de la mente", subrayó Robert Prevost.

León XIV lamentó que a ciertos programas informáticos se les atribuya la facultad humana de pensar mientras se degrada el reconocimiento de la dignidad inalienable de las personas.

La vida como mercancía y la crisis antropológica

Durante su intervención, el Papa denunció que en el mundo contemporáneo "la vida ya no se concibe como un don, sino como una mercancía" que pasa de ser un llamado a la responsabilidad a un producto para ser explotado. Recordó que todos los seres humanos nacen desprovistos e iguales, y alertó que el olvido de ese origen común golpea de forma directa a los sectores más vulnerables cuando su humanidad es descartada o engañada.

Al abordar los desafíos globales, vinculó el deterioro ambiental con un colapso en los valores humanos: "la actual crisis ecológica es una crisis antropológica". También invocó la figura bíblica de la Torre de Babel para alertar sobre los riesgos de una globalización sin fraternidad, impulsada por un colonialismo financiero y por contactos superficiales que reducen la existencia al intercambio comercial.

La guerra, la ciencia y la libertad corrompida

En el tramo más severo de su discurso, el Pontífice apuntó contra el uso del conocimiento científico para el conflicto bélico: "la más terrible de las 'obras humanas' es la guerra, pues en ella la ciencia misma se pone al servicio de una voluntad inhumana de destruir y matar". Y remarcó que "la libertad de las personas se corrompe cuando se desliza hacia la violencia y la sed de poder".

Antes de regar un olivo y firmar el Libro de Honor de la institución, el Papa se refirió a la "crisis de eficacia" que atraviesan los organismos internacionales cuando el diálogo es visto como un freno en lugar de una herramienta de paz. Pese a esas dificultades, ratificó su confianza en la función de la UNESCO y llamó a no predicar un optimismo ingenuo, sino a perseverar en la esperanza de que el bien común siempre es posible.

Con información de EuropaPress.

Más para leer

El puente que Misiones espera hace años: apareció la cifra que lo destrabaría todo
Política
Tres medidas clave pasaron por la Legislatura: qué se define en la próxima sesión
Política
El gobernador Poggi se sentó en primera fila: de qué se habló en la capacitación que abrió el Gobierno
Política
Mendoza se queda sin Zona Fría: un diputado apuntó contra Cornejo y sus legisladores
Política
Los docentes dijeron no: AGMER rechazó la oferta y ahora define qué medida tomar
Política
Llevó al Congreso el drama de los despedidos de Dass y apuntó contra un diputado misionero: "Que sufra él"
Política