El Papa desembarca en noviembre y tres leyes clave para el bolsillo quedaron en el aire
El Papa llega en noviembre y su agenda pone el foco en tres temas que golpean el bolsillo de miles de familias: la economía doméstica, las deudas y las apuestas online. En el Congreso, dos leyes clave quedaron trabadas y una corre riesgo de perder estado parlamentario. ¿Qué pasará con las pensiones y la morosidad?
La confirmación del viaje del Papa León XIV a la Argentina, previsto para el 8 de noviembre, encendió las alarmas en la Casa Rosada. No es para menos: la agenda que traerá el pontífice pone el foco en tres problemas que golpean de lleno a las familias argentinas y que el Gobierno no logró resolver en el Congreso. La economía familiar, la morosidad y las apuestas online serán los ejes de su visita, y cada uno tiene una historia parlamentaria que expone las contradicciones oficiales.
Un viaje con mensaje social
León XIV estará en el país del 8 al 11 de noviembre, con base en la Nunciatura, y recorrerá Buenos Aires, Córdoba y Luján. La agenda incluye misas multitudinarias, una visita a personas privadas de la libertad y recorridos por instituciones que atienden a los más vulnerables, como el Cottolengo Don Orione de Claypole, donde viven más de 400 personas con discapacidad.
El eje conceptual del viaje se vincula con el párrafo 16 de Magnífica Humanitas, la encíclica social que el Papa publicó en mayo. En la organización ya hubo roces por el mensaje de fondo. El cardenal Ángel Rossi, vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal, marcó el tono: el pontífice "hallará un país golpeado por la pobreza", dijo. La cúpula episcopal decidió pasar de las palabras a los hechos.
Discapacidad: una ley a medias y una contradicción oficial
El primer capítulo se escribió en el Congreso. El 20 de octubre, referentes de la Comisión Episcopal de Pastoral Social se reunieron con diputados libertarios y les entregaron pedidos concretos. Un día después, con apoyo peronista, la Cámara baja aprobó un régimen permanente de discapacidad que absorbe las modificaciones de la Ley de Emergencia. En los próximos días, la discusión se repetirá en el Senado, donde se tramitará la media sanción.
El texto mantiene la compatibilidad entre la pensión no contributiva (70% de una jubilación mínima) y el empleo registrado o el monotributo, hasta dos salarios mínimos. Ratifica el nomenclador único, la actualización de aranceles por movilidad jubilatoria y la cobertura del Plan Federal Incluir Salud. Fija que el presupuesto del área no podrá caer en términos reales frente al año anterior y obliga a definir un cronograma de pago de las compensaciones atrasadas a los prestadores, con 30 días para reglamentarlo.
Los cambios responden a las advertencias episcopales: que las pensiones se dividieran en dos grupos, que la cobertura de salud dependiera de una resolución ministerial, que se suspendieran beneficios por un cruce de datos sin plazos ni garantías y que los prestadores siguieran sin fecha de cobro.
La victoria es parcial. Quedan pendientes un plazo para resolver más de 200 mil pensiones solicitadas y la previsión de fondos en el Presupuesto 2027, cuya redacción echa por tierra el proyecto que busca sanción. El proyecto elimina el CUD como vía directa de acceso, extingue la pensión ante cualquier empleo registrado y deroga los artículos 8, 9 y 14 de la Ley 27.793. El Gobierno aceptó en una ley lo que su propio proyecto de gastos desarma. ¿Contradicción o estrategia condescendiente con fecha de vencimiento? A nadie sorprendería que, concluida la visita, el gobierno intente revertir políticas que el presidente rechaza. Advertido del riesgo, el propio Papa le recordaría a Milei que los prelados operan en su nombre.
Morosidad: la ley que naufragó en el recinto
El segundo capítulo terminó mal. La Iglesia siguió con atención las idas y vueltas del proyecto de morosidad que naufragó en la madrugada del jueves, al cierre de la misma sesión maratónica que le dio media sanción a Discapacidad. En la previa, los prelados habían pedido a legisladores cercanos que lo acompañaran. El texto no cumplía con sus expectativas, pero hubiese permitido anotar otro éxito parlamentario antes de la visita. La deuda y la morosidad integran las expresiones críticas que los purpurados formularon en la antesala del viaje papal.
El 30 de agosto, de regreso de una audiencia con León XIV, el presidente de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, pidió que se fijen criterios para contraer deudas y se discuta qué porción del sueldo puede comprometerse. Distinguió entre deudas "leoninas" desde el origen y otras que se acumulan a gotas.
Los números respaldan la alarma episcopal. Según el CEPA, con datos del Banco Central, la mora bancaria de las familias llegó al 12,8% en junio y la de las billeteras virtuales al 30,1%, por encima del 27,1% del pico pandémico de mayo de 2020. Son 5,91 millones de personas en situación irregular. Entre los jóvenes de 18 a 25 años, la mora pasó de 24,7% a 40,8%.
El Presidente respondió que la morosidad "es un problema entre privados" y que a los deudores nadie los obligó a endeudarse. Pero el anuncio de la visita alteró la percepción oficial del problema y, en otro volantazo, pasó del desprecio a la sensibilidad.
El miércoles la discusión llegó al recinto y se resolvió de madrugada. Hacia el final de una sesión que se extendió por más de 15 horas, el oficialismo dio marcha atrás con su propio dictamen al advertir que no reunía los votos. Impulsó una moción de orden para devolver el proyecto a comisiones y la aprobó con 121 votos a favor, 117 en contra y cinco abstenciones. Fueron decisivas las abstenciones de los diputados cordobeses de Provincias Unidas que responden al gobernador Martín Llaryora. Nadie fijó una fecha para retomar el debate.
El texto que se hundió tenía dictamen de mayoría y apuntaba a la prevención: educación financiera y digital, herramientas para controlar la cartera de préstamos y derecho a la portabilidad de la deuda. La norma, que no atendía la urgencia, contaba con el visto bueno de la corporación financiera, en contraste con la contrapropuesta de Unión por la Patria, sectores de Provincias Unidas, Encuentro Federal y la Coalición Cívica, cuyo proyecto planteaba una emergencia de 180 días con un plan de alivio, cuotas que no superen el 30% de los ingresos, condonación de los punitorios y suspensión de ejecuciones y embargos.
La oposición leyó la maniobra como un intento de diluir el tema. El diputado Maximiliano Ferraro acusó de "embusteros" a los libertarios por no comprometer una fecha. A dos semanas de la visita papal, el reclamo episcopal por las deudas quedó sin ley y sin fecha.
Ludopatía: el reloj corre hasta noviembre
El tercer capítulo tiene fecha de vencimiento. El 19 de octubre, la Comisión Episcopal de Pastoral Social le envió una carta a la vicepresidenta Victoria Villarruel y a los senadores para que retomen el proyecto de prevención de la ludopatía y regulación de las apuestas en línea, que perdería estado parlamentario en noviembre. Diputados lo aprobó el 27 de noviembre de 2024, con 139 votos afirmativos, 36 negativos y 59 abstenciones. Desde entonces espera en el Senado, donde un plenario de comisiones volvió a mirarlo en octubre de 2025 y lo frenó otra vez.
En mayo, el Ejecutivo presentó una iniciativa propia para ordenar el mercado virtual, limitar la publicidad y reforzar la protección de menores. Un proyecto que evita tocar el corazón del negocio del juego.
La Iglesia insiste desde julio de 2024, cuando lanzó la consigna "Apostar no es un juego". En octubre de 2025 los obispos definieron la ludopatía como un atentado contra la vida. La carta actual suma un argumento económico: los costos humanos, familiares, sociales y sanitarios recaerán sobre las familias y la sociedad, no sobre quienes se benefician del negocio. Cita al Papa y su advertencia contra la "idolatría del lucro que sacrifica a los débiles" y concluye que "no hacer nada" también es una decisión. Colombo trazó el puente con la morosidad: comparó a las familias endeudadas por las billeteras electrónicas con las que se endeudaban por el juego.
La economía familiar, el telón de fondo
Los dramas cotidianos de la economía familiar alfombran de espinas el arribo de León XIV a la Argentina. El pasado 19 de octubre, en Neuquén, Milei llamó "pelotudez" a la idea de que la gente no llega a fin de mes. Monseñor Rossi le contestó: "Yo le creo a la gente". Su colega Colombo definió esa situación como un dato de la realidad y contó que muchos de quienes piden en los merenderos antes ayudaban. La encuesta de Zentrix a la que aludió el Presidente muestra que el 65,3% dice que sus ingresos no alcanzan después del día 20. Muchos de ellos buscarán consuelo y guía en la palabra papal.